Cientos de manifestantes de extrema derecha se han desplazado a la costera ciudad de Portsmouth, en el sur de Inglaterra, donde ha tenido lugar la interceptación de una embarcación rumbo a la costa británica con 140 solicitantes de asilo a bordo, apenas un día después de las protestas ocurridas en torno al puerto de Dover.

La Agencia Marítima y de Guardacostas ha afirmado haber recibido una alerta sobre una embarcación pequeña que se dirigía hacia la costa de Hampshire, condado que rodea Portsmouth, a lo que ha respondido enviando lanchas salvavidas, un helicóptero, un avión y equipos de rescate a la zona, así como "efectivos de la Guardia Fronteriza, el Comando de Seguridad Fronteriza, la Policía de Hampshire y el servicio de ambulancias del centro-sur" de Reino Unido, según ha indicado un portavoz del organismo en un comunicado recogido por el diario 'The Guardian'.

Los manifestantes han bloqueado carreteras de la zona durante horas, prometiendo permanecer allí toda la noche a fin de impedir que los solicitantes pudieran ser trasladados a un centro de procesamiento.

La protesta, en la que buena parte vestían de negro y llevaban mascarillas, ha contado con la participación de Daniel Thomas, también conocido como Danny Tommo y exguardaespaldas del activista de extrema derecha Tommy Robinson, cuyo nombre real es Stephen Yaxley-Lennon. En una retransmisión en vivo desde el lugar de los hechos, ha animado a quienes lo veían a unirse a él en Portsmouth.

Thomas es el fundador de un grupo denominado Plataforma Patriota, que reivindicó el bloqueo este sábado del tráfico de entrada y de salida del puerto de Dover, el de mayor actividad del Reino Unido, en denuncia de la llegada de migrantes a través del canal de la Mancha.

Antes de lanzar este movimiento, había impulsado la 'Operación Overlord' para enviar activistas de extrema derecha a Francia a detener supuestas embarcaciones. Él y sus seguidores se grabaron a sí mismos destrozando pequeñas embarcaciones abandonadas en una playa francesa, recoge 'The Guardian', que matiza que, posteriormente, las autoridades francesas le prohibieron la entrada al país.

Por su parte, el Gobierno británico ha condenado "el comportamiento intimidatorio y violento" vivido en Portsmouth, según ha manifestado un portavoz de Londres en un comunicado recogido por el mismo diario en el que subraya que "el derecho a la protesta pacífica es fundamental" para la democracia, "pero jamás debe traspasar la línea del desorden".

Asimismo, un portavoz del Ministerio del Interior ha declarado que el Ejecutivo laborista "está intensificando la lucha contra los peligrosos cruces en pequeñas embarcaciones y restableciendo el control en nuestra frontera", asegurando haber evitado "más de 48.000 intentos de cruce" e incautando "1.100 embarcaciones y motores" desde las elecciones.

"Estamos progresando: el número de cruces en pequeñas embarcaciones ha disminuido este año y se ha registrado la cifra más baja en julio desde 2020", ha defendido, antes de recordar el "acuerdo de pago por resultados" firmado con las autoridades francesas "para aumentar en un 40% el número de efectivos en las playas francesas".