Dakota Fanning confiesa que su discurso de aceptación en 2002, sostenido por Orlando Bloom, podría ser “su mayor logro”, en una conversación en el podcast de cine Happy Sad Confused que coincidió con el estreno de The Sun Never Sets y un repaso por 25 años de carrera.
La actriz, de 32 años, protagonizó un encuentro con Josh Horowitz en el que abordó desde sus primeros pasos junto a Sean Penn y Michelle Pfeiffer en Yo soy Sam hasta su reciente colaboración con su hermana Elle Fanning en The Nightingale. El diálogo reveló a una artista que atraviesa, según sus propias palabras, “el mejor momento creativo de su vida adulta”.
El detonante de la charla fue el estreno de The Sun Never Sets, filme independiente de Joe Swanberg rodado en Anchorage, Alaska, con Jake Johnson y Corey Michael Smith como coprotagonistas.
Fanning describió la experiencia como “mágica” y destacó el método semiimprovisado del director, basado en un guion que funciona como esquema y en la confianza entre actores. “Cuando estoy riendo en The Sun Never Sets, estoy riendo de verdad”, afirmó la actriz en declaraciones recogidas por Happy Sad Confused.

El rodaje en Alaska, durante mayo y junio, aprovechó el fenómeno del sol de medianoche que da título al film. Fanning relató que Johnson protestó con insistencia por la ausencia de oscuridad nocturna, mientras ella encontraba el paisaje —montañas nevadas, ballenas, alces y aguas cristalinas— “de otro nivel”.
También describió las grabaciones en Whittier, localidad accesible únicamente a través de un túnel con horarios restringidos, como una de las localizaciones más inusuales de toda su trayectoria.
La película tuvo su estreno mundial en el festival South by Southwest y llega ahora a salas con la necesidad de apoyo del público independiente, según subrayó Horowitz. Fanning ejerce además como productora del proyecto, dentro de su compañía Llewellyn Pictures, bautizada en honor a su perra.
Los comienzos de Dakota Fanning
Happy Sad Confused indagó también en los inicios de la actriz, que debutó a los seis años en I Am Sam junto a Penn y Pfeiffer. Fanning recordó que Penn improvisaba con frecuencia en el rodaje, lo que le enseñó, casi sin advertirlo, a mantenerse presente en cada escena. “Aprendí esa lección de golpe, a los siete años”, señaló.

Pocos años después trabajó con Denzel Washington en Hombre en llamas y con Tom Cruise en La guerra de los mundos, película que marcó el inicio de una amistad duradera con el actor: Cruise le envía zapatos cada año desde entonces, una tradición que, según Fanning, “él mismo prometió mantener”.
Sobre su paso por la saga Crepúsculo como Jane a partir de Luna nueva, la actriz subrayó que la experiencia le permitió conocer a Kristen Stewart, hoy una de sus amigas más cercanas, y que participó de la euforia de aquellos años sin cargar con la presión que recaía sobre los protagonistas centrales. “Conseguí todas las partes buenas”, admitió con humor.
La carta a Tarantino y una audición decisiva
Un capítulo especial de la conversación lo ocupó su colaboración con Quentin Tarantino en Había una vez en Hollywood. Fanning reveló que envió una carta al director para expresar su interés en formar parte del reparto, algo que nunca había hecho antes.
La audición, en la que Tarantino lee los diálogos junto al aspirante, la tranquilizó de inmediato. “Me puse a temblar. Nunca había estado tan nerviosa en toda mi vida”, recordó la actriz ante Happy Sad Confused.
El primer rodaje junto a su hermana Elle

Fanning también anticipó el estreno de The Nightingale, el primer filme que comparte con su hermana Elle. Ambas cerraron el rodaje a principios de 2026 y, según Dakota, la primera jornada juntas resultó “completamente natural”: atribuyó esa facilidad a los juegos de rol que practicaban de niñas en casa.
Tras la experiencia, las dos hermanas tienen previsto repetir colaboración en varios proyectos, incluyendo uno que el guionista Tony McNamara podría desarrollar para ellas.
La actriz acumula en la actualidad dos nominaciones al Emmy —por Ripley y por All Her Fault— y tiene pendiente, junto a Elle, una ceremonia de inauguración de sus estrellas en el Paseo de la Fama de Hollywood, en la que serán, según confirmó, las primeras hermanas en recibir un reconocimiento doble simultáneo.