El felino silvestre Leopardus tilcayo fue identificado en los bosques de los Yungas bolivianos Fernando Faciole/National Geographic/Handout vía REUTERS

Durante más de un año, una familia de Bolivia creyó que cuidaba a un gato doméstico. El animal comía huevos y pastas, pero acechaba gallinas, emitía maullidos distintos y tenía conductas propias de un depredador. Esa historia derivó en el descubrimiento de Leopardus tilcayo, la primera nueva especie de felino silvestre descrita formalmente en más de un siglo.

El ejemplar, conocido en las comunidades locales como Tilcayo, fue hallado cuando era una cría cerca de un bosque de los Yungas de Bolivia. Tras pasar por una vivienda rural, llegó al Santuario de Vida Silvestre Senda Verde, donde fue observado por la bióloga boliviana Paola Nogales-Ascarrunz, exploradora de National Geographic y fundadora del Programa de Investigación de Félidos Bolivia.

El estudio que confirmó la existencia de la especie se publicó este miércoles en la revista científica Current Biology. La investigación reunió a especialistas de Bolivia, Brasil y Bélgica, entre ellos el genetista Eduardo Eizirik, de la Pontificia Universidad Católica de Rio Grande do Sul, y el investigador Jonas Lescroart, de la Universidad de Amberes.

El nuevo felino recibió el nombre científico de Leopardus tilcayo en homenaje a la denominación usada por pobladores de los Yungas, una ecorregión de bosques nubosos situada sobre la ladera oriental de la cordillera de los Andes.

El Tilcayo fue confundido durante más de un año con un gato doméstico por una familia de Bolivia Fernando Faciole/National Geographic/Handout via REUTERS

Nogales-Ascarrunz visitó al animal luego de que fuera llevado a Senda Verde. “Le saqué cien fotos. Estaba muy fascinada”, recordó la científica.

En un primer momento, los investigadores creyeron que el felino pertenecía a la especie Leopardus tigrinus, un grupo conocido en varios países sudamericanos como tigrino, oncilla, tigrillo o gato tigre. La revisión posterior de su aspecto y, sobre todo, de su ADN mostró que se trataba de una especie diferente.

El Tilcayo tiene el rostro pequeño, orejas cortas y redondeadas, bigotes largos y manchas grandes similares a rosetas. Mide cerca de 46 centímetros de la cabeza al cuerpo y pesa alrededor de 1,3 kilogramos. Es más pequeño que un gato doméstico promedio y puede confundirse con otros felinos manchados, como el margay o el ocelote.

El análisis genético cambió el mapa de los gatos tigre

La confirmación no surgió solo de la apariencia. Los científicos compararon genomas completos de 38 individuos del género Leopardus, con muestras de animales vivos y especímenes conservados en museos.

Esa técnica, conocida como museómica, permite secuenciar ADN de ejemplares de colecciones científicas antiguas. En términos simples, hace posible revisar la información genética guardada en animales preservados y compararla con la de poblaciones actuales.

Paola Nogales-Ascarrunz observó al ejemplar en el Santuario de Vida Silvestre Senda Verde Fernando Faciole/National Geographic/Handout vía REUTERS

Los gatos tigre han sido un enigma durante décadas”, explicó Eizirik a National Geographic. El especialista señaló que, durante mucho tiempo, la similitud física llevó a considerar que varios animales pertenecían a una misma especie.

El nuevo trabajo determinó que el grupo de los gatos tigre sudamericanos está compuesto por al menos cinco especies distintas. Además de Leopardus tilcayo, la revisión reconoce a Leopardus guttulus, Leopardus emiliae, Leopardus pardinoides y Leopardus tigrinus.

Los autores también describieron una nueva subespecie en Perú, Leopardus tigrinus antisuyo, llamada tigrino, oncilla o gato tigre en distintas regiones del país. Presenta un pelaje marrón amarillento, manchas estrechas y alargadas y una cola fina que termina en punta.

Aún se desconoce cuántos Tilcayos viven en libertad

La investigación situó la separación evolutiva de Leopardus tilcayo respecto de otros gatos tigre hace unos 1,4 millones de años. Pese a ese origen antiguo, todavía hay pocos datos sobre su alimentación, reproducción, distribución completa y tamaño poblacional.

Muchas cosas básicas todavía se desconocen”, afirmó Nogales-Ascarrunz. Los especialistas saben que la especie habita en los Yungas bolivianos, pero no determinaron aún si su área de distribución alcanza otros territorios. La investigadora no descarta que pueda estar presente en el norte de Argentina, especialmente en Jujuy.

El único ejemplar identificado con certeza permanece bajo cuidado en Senda Verde. El animal, llamado Tigrino en el santuario, no pudo regresar a su hábitat por la impronta humana que adquirió durante su crianza y por problemas derivados de su alimentación inicial.

Si encontramos que no es una sola especie, sino cinco, cada una debe ser evaluada por separado”, sostuvo Eizirik. En el caso del Tilcayo, los bosques de los Yungas enfrentan deforestación, quemas para cultivos, minería de oro y conflictos con pobladores por ataques a aves de corral.

El equipo de Nogales-Ascarrunz busca ahora obtener registros mediante cámaras trampa y nuevas muestras genéticas. El objetivo es determinar cuántos ejemplares sobreviven en libertad y qué medidas de protección necesita una especie que permaneció fuera de los registros científicos hasta 2026.