Una puerta es un elemento clave para el Feng Shui, en especial la que funciona como entrada principal de la vivienda. Esto se debe a que se trata del punto de contacto entre el exterior y el interior del hogar. Además, es conocida como la “boca del chi”, dado que por allí entra la energía que luego se distribuye por los diferentes ambientes.

De acuerdo con esta antigua filosofía china, no solo es importante mantenerla limpia y en buen estado, sino que también hay que asegurarse de que se abra por completo. Esto significa que no haya obstáculos como algún mueble, zapatillas, cajas o cualquier otro objeto que impida la apertura.

Uno de los principales errores es usar el espacio que queda detrás de la puerta para dejar zapatos, bolsos, abrigos o cualquier otro elemento. Aunque resulte cómodo tenerlos a mano, el Feng Shui recomienda evitar cualquier objeto que impida que la puerta pueda abrirse hasta el final.

El Feng Shui desconseja tener objetos detrás de la puerta, dado que evitan que se pueda abrir por completo. (Imagen generada con ChatGPT)
El Feng Shui desconseja tener objetos detrás de la puerta, dado que evitan que se pueda abrir por completo. (Imagen generada con ChatGPT)

En esa misma línea, esta práctica china milenaria advierte que pueden restringir el flujo de la energía. En específico, establece una relación entre cuánto se abre la entrada y cuánta cantidad de energía puede ingresar.

Por esa razón, no alcanza con dejar un espacio suficiente para pasar. La recomendación es sacar todo lo que esté detrás de la puerta y asegurarse de que pueda abrirse completamente, sin chocar con muebles, cajas, percheros u otros objetos.

Además, no solo basta con mirar el interior, sino que también hay que prestarle atención al lado exterior: paquetes, plantas secas, macetas o cualquier otro elemento delante del acceso a la vivienda puede considerarse como un obstáculo de energía.

Qué hacer si la puerta se traba o cuesta abrirla, según el Feng Shui

Los objetos no son el único motivo por el que la puerta puede no abrir por completo. Es que las bisagras duras o en mal estado pueden hacer que cueste abrirla, así como también el piso de madera hinchado. En estos casos, la recomendación es revisar las bisagras y lubricarlas cuando sea necesario.

Lo mismo sucede si la puerta hace ruido cada vez que se abre. Para el Feng Shui, una entrada que chirría o se traba tampoco favorece la circulación del chi.

La puerta de entrada determina cómo ingresa la energía del exterior al hogar, según el Feng Shui. (Foto: Adobe Stock)
La puerta de entrada determina cómo ingresa la energía del exterior al hogar, según el Feng Shui. (Foto: Adobe Stock)

Por otro lado, es importante revisar el timbre. Si está roto o dejó de funcionar, conviene repararlo o cambiarlo. Es que, según el Feng Shui, la entrada principal de una casa tiene que estar en perfectas condiciones para recibir tanto a las personas como a la energía que llega desde el exterior.

Una última recomendación está relacionada con la iluminación: una entrada oscura está vinculada con energía estancada. Por eso, es clave poner focos y reemplazar las luces que no funcionan.

Hacia dónde debería abrir la puerta, según el Feng Shui

El Feng Shui recomienda que la puerta principal abra hacia el interior de la casa, dado que este movimiento representa el ingreso del chi a la vivienda.

Por el contrario, cuando abre hacia afuera, esta filosofía interpreta que la energía es empujada en la dirección opuesta.

Por último, también hay que prestar atención a lo que se encuentra apenas se abre la puerta. Si hay una línea directa hacia otra puerta o una ventana grande ubicada al fondo de la casa, el Feng Shui considera que la energía puede atravesar el espacio demasiado rápido y salir sin distribuirse por los ambientes.