Monteriggioni, en Italia (Wikimedia).

La Toscana italiana es una de las zonas más populares del país europeo por su combinación de patrimonio, cultura y paisajes tan pintorescos. Esta es una de las 20 regiones que conforman Italia y su capital es Florencia, una ciudad que destaca por su patrimonio cultural.

Además, la región está considerada la cuna del Renacimiento, un movimiento artístico y cultural que transformó Europa y que dejó en sus ciudades algunas de las obras y edificios más importantes de este periodo.

La superficie de esta zona es de 23.000 kilómetros cuadrados, por lo que hablar de manera general sobre esta región es muy poco preciso. Más allá de Florencia, la Toscana reúne numerosos pueblos que conservan su arquitectura histórica y permiten descubrir otra de las grandes señas de identidad de este territorio.

La reconocida revista National Geographic publicó cuáles eran los 12 pueblos más bonitos. Sin embargo, desde Infobae hemos seleccionado 5 destinos que destacan por su patrimonio, su belleza y el entorno en el que se encuentran, y que permiten descubrir algunos de los rincones más acogedores.

Monteriggioni

Monteriggioni, en Italia (Wikimedia).

A menos de 60 kilómetros de Florencia, Monteriggioni es uno de los pueblos medievales más singulares de la Toscana. La localidad se encuentra rodeada por un recinto amurallado del siglo XIII que conserva sus torres y permite recorrer parte de su perímetro para contemplar el paisaje de la campiña.

En el interior se encuentra una pequeña plaza presidida por la iglesia de Santa Maria Assunta, junto a calles empedradas y construcciones de piedra que mantienen su aspecto medieval. Su carácter fortificado convierte el pueblo en una parada especialmente atractiva para conocer la historia de la región.

Montalcino

Montalcino. (Comune di Montalcino)

Situado en lo alto de una colina y rodeado por los paisajes de la Val d’Orcia, Montalcino es uno de los pueblos más conocidos de la Toscana. Su casco histórico conserva el trazado medieval y está presidido por una fortaleza del siglo XIV, desde la que se pueden contemplar las colinas y viñedos que rodean la localidad.

Sus calles reúnen edificios históricos, pequeñas plazas y palacios que reflejan el pasado medieval de la villa. Pero Montalcino también es especialmente conocido por su tradición vinícola, ya que es el lugar de origen del Brunello di Montalcino, uno de los vinos más reconocidos de Italia.

Cortona

Cortona, Italia. (Turismo Toscana)

Enclavada sobre una colina de la provincia de Arezzo, Cortona es una de las localidades más características de la Toscana. Además, es uno de los asentamientos etruscos más antiguos de la región, con un origen que se remonta al siglo V a. C. Su posición elevada permite disfrutar de amplias vistas sobre el valle y el lago Trasimeno, mientras que su casco histórico conserva el trazado medieval y numerosos edificios de piedra.

Recorrer sus calles permite descubrir plazas, iglesias y palacios que reflejan el pasado histórico de la localidad. Entre sus principales atractivos se encuentran la basílica de Santa Margherita y la fortaleza de Girifalco, situada en la parte alta de Cortona, desde donde se puede contemplar el paisaje que rodea el pueblo.

San Gimignano

San Gimignano, en Italia (Shutterstock).

Conocida como la “ciudad de las torres”, San Gimignano es uno de los pueblos medievales más reconocibles de la Toscana. Su perfil está marcado por las torres de piedra que sobresalen sobre el casco histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La localidad conserva buena parte de su trazado medieval, con calles estrechas, plazas y edificios históricos que permiten recorrerla a pie.

Entre sus principales puntos de interés se encuentra la Piazza del Duomo, donde se concentran algunos de sus edificios más importantes, como la colegiata de Santa Maria Assunta. A ello se suman las vistas sobre las colinas y viñedos de la campiña toscana que rodean el pueblo.

Volterra

Volterra. (Italia.it)

A pocos kilómetros de San Gimignano, Volterra es otra de las localidades de la Toscana que conserva buena parte de su pasado histórico. Su origen se remonta a la época etrusca, cuando fue uno de los principales centros de esta civilización en la región. La localidad se encuentra sobre una colina y mantiene un casco histórico en el que se mezclan restos etruscos, construcciones medievales y edificios de épocas posteriores.

Entre sus principales atractivos destaca la Porta all’Arco, una antigua puerta de origen etrusco integrada en las murallas de la ciudad. También merece la pena recorrer la Piazza dei Priori y acercarse al teatro romano, uno de los vestigios arqueológicos más importantes de Volterra.