
Los apagones de más de 20 horas al día provocaron el viernes una protesta en Boyeros, en La Habana, donde vecinos salieron a la calle para exigir luz mientras, según Diario de Cuba, las autoridades movilizaron diez patrullas pese a atribuir la crisis eléctrica a la falta de combustible.
La magnitud del deterioro económico quedó expuesta ese mismo día en otro punto de la capital: un camión que transportaba aceite comestible fue saqueado cerca del cementerio del municipio La Lisa. El precio minorista de un litro, 2,500 pesos, equivale a más de dos tercios del salario mínimo mensual en Cuba, fijado en 3,210 pesos tras el aumento oficializado a mediados de julio.
Un video difundido en Facebook por el periodista exiliado José Raúl Gallego mostró a un grupo numeroso de vecinos bloqueando la circulación de vehículos en Boyeros. A varios metros, decenas de personas gritaban “queremos luz” y golpeaban cazuelas.
Otras imágenes compartidas por el periodista muestran que los vehículos comenzaron a desviarse ante la concentración en la calle. Según vecinos que informaron desde el lugar, la presencia de personas aumentó antes de la llegada de la Policía.
La protesta en Boyeros terminó con despliegue policial y arrestos
De acuerdo con esas versiones recogidas por el medio, fueron enviados diez vehículos policiales al sitio de la manifestación. Una persona aseguró que la Policía dispersó la protesta a golpes y que al menos dos manifestantes fueron arrestados.

Hasta el momento de publicación de la información, no se conocían las identidades de los detenidos. La denuncia sobre la represión surgió de testimonios enviados desde la zona a Gallego.
El episodio de La Lisa quedó registrado en un video que el periodista radicado en Miami Mario Pentón compartió en Facebook. Las imágenes muestran a decenas de personas abalanzándose sobre el camión y llevándose botellas de aceite.
El asalto al vehículo fue presentado como una muestra de la miseria y la desesperación que atraviesa la población cubana en medio de una inflación que las autoridades no consiguen contener. El aceite quedó entre los productos más sensibles por su precio y por su carácter básico en el consumo diario.
El precio del aceite absorbe entre un tercio y dos tercios de un salario mensual
En agosto, el régimen cubano volvió a imponer topes de precios a alimentos básicos que el Estado no puede ofrecer a valores asequibles. La decisión llegó menos de un mes después de haber anunciado la eliminación de esa misma medida.

Entre los productos alcanzados por el regreso de los precios topados está el aceite. El litro puede venderse ahora a un máximo de 2,250 pesos en la venta mayorista y de 2.500 pesos en la minorista, con excepción del aceite de oliva.
Incluso con ese límite, el producto quedó fuera del alcance de gran parte de la población. Un trabajador que percibe el salario mínimo debe destinar más de dos tercios de su ingreso mensual para comprar un solo litro.
La situación también afecta a quienes cobran el salario medio. Según la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), ese ingreso se ubica en 7,041 pesos al mes, por lo que una persona necesita más de un tercio de su sueldo para adquirir ese producto básico.




