La Red Global de Monitoreo de Arrecifes de Coral informó una caída del 9,5% en la cobertura mundial de coral duro (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Red Global de Monitoreo de Arrecifes de Coral presentó el 31 de agosto de 2026 una evaluación mundial que documentó una caída del 9,5% en la cobertura de coral duro.

El informe advierte que el aumento del calor en el mar deja cada vez menos margen para que los arrecifes se recuperen y sitúa el calentamiento del océano como el principal factor detrás de esta tendencia.

El hallazgo pone el foco en el tiempo que los corales necesitan para recomponerse después de un episodio de blanqueamiento. Pueden recuperar parte de su cobertura, pero requieren períodos prolongados sin temperaturas extremas. La evaluación señala que, en muchos casos, esos intervalos se redujeron a cinco o seis años entre una perturbación y otra.

El calentamiento del océano aparece en el informe como el principal factor detrás de la pérdida de coral duro en los arrecifes de coral (Imagen Ilustrativa Infobae)

El informe Status of Coral Reefs of the World: 2025, elaborado por la red de monitoreo, analizó 21,1 millones de observaciones obtenidas en 87.299 mediciones realizadas en 36.886 sitios de 124 países y territorios. Sus resultados indican que la cobertura media mundial de coral duro pasó del 30,2% entre 1980 y 2009 al 27,3% durante el período 2020-2024.

El blanqueamiento se repite antes de que los arrecifes logren recuperarse

El coral duro está formado por animales que construyen una estructura calcárea sobre la que crecen muchos arrecifes. Esa base ofrece refugio, alimento y zonas de reproducción para otras especies.

La cobertura de coral duro es la proporción del fondo de un arrecife que ocupan estos corales vivos y funciona como uno de los indicadores de su estado.

Cuando el agua supera la temperatura que el coral puede tolerar, se altera su relación con las microalgas que viven en sus tejidos. Estas algas aportan gran parte de la energía que necesita el animal y también le dan color. Si el calor es excesivo, el coral las expulsa y adquiere un aspecto blanco. Ese proceso se conoce como blanqueamiento coralino.

El informe sobre arrecifes de coral advierte que los episodios de blanqueamiento se repiten cada cinco o seis años y reducen el tiempo de recuperación (Imagen Ilustrativa Infobae)

Si las condiciones de estrés persisten, el coral puede morir. Si disminuyen a tiempo, el arrecife puede iniciar su recuperación. Desde 1998, cada gran evento mundial de blanqueamiento fue seguido por una reducción de la cobertura de coral duro, según el comunicado institucional.

“Después de décadas de estudiar los arrecifes de coral, lo que más me preocupa no es la pérdida actual de cobertura de coral duro, sino que estamos erosionando de manera constante las condiciones que necesitan para recuperarse”, afirmó Manuel González-Rivero, autor principal del informe, según el comunicado de la Red Global de Monitoreo de Arrecifes de Coral.

La recuperación de 2017 a 2019 muestra un margen que se achica

La evaluación también registró una recuperación parcial. Después del tercer evento mundial de blanqueamiento, la cobertura global aumentó cerca de un 6% entre 2017 y 2019.

La cobertura media mundial de coral duro bajó del 30,2% entre 1980 y 2009 al 27,3% en el período 2020-2024, según la evaluación global (Imagen Ilustrativa Infobae)

El dato no indica que todos los arrecifes se recuperen de la misma manera ni que el proceso esté asegurado. El informe vincula esa mejora con una reducción de las perturbaciones y con la disponibilidad de tiempo suficiente.

“Los arrecifes de coral antes tenían décadas para recuperarse después de grandes episodios de blanqueamiento. Hoy tienen suerte si disponen de cinco o seis años”, señaló González-Rivero, según el comunicado institucional.

El informe advierte que la repetición de eventos mundiales cada cinco o seis años mantendría una trayectoria descendente en la cobertura de coral duro.

El documento compara ese escenario con otro que combina una reducción ambiciosa de emisiones y una gestión eficaz de problemas locales, como la mala calidad del agua, la sobrepesca y el desarrollo costero. Según el informe, esa combinación ofrece una mayor posibilidad de conservar la cobertura de coral duro, aunque no garantiza el resultado.

La evaluación registró una recuperación parcial de casi 6% en la cobertura global de coral entre 2017 y 2019 tras el tercer evento mundial de blanqueamiento (Imagen Ilustrativa Infobae)

La pérdida de coral compromete a especies y comunidades cercanas al mar

Los arrecifes cubren menos del 0,2% del fondo oceánico, pero sostienen al menos el 25% de las especies marinas, de acuerdo con el comunicado. Además de servir como hábitat, contribuyen a proteger las costas y respaldan actividades económicas y prácticas culturales vinculadas al mar.

La evaluación estima que cerca de 104 millones de personas viven a menos de cinco kilómetros de un arrecife. La cifra aumentó un 46% en las últimas dos décadas. El comunicado asocia ese cambio con una mayor dependencia de estos ecosistemas y con más presión sobre ellos.

David Obura, presidente de la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas, afirmó que el seguimiento a largo plazo permite identificar las regiones sometidas a mayores presiones y anticipar dónde aumentarán las amenazas.

El informe sostiene que una reducción de emisiones y una gestión local del agua, la sobrepesca y el desarrollo costero pueden mejorar la conservación de los arrecifes de coral (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según el comunicado, sostuvo que las medidas aplicadas hasta ahora no alcanzaron para detener el deterioro.

El informe plantea que las acciones locales pueden reducir los daños provocados por la contaminación, la pesca excesiva y el desarrollo costero. Sin embargo, señala que esas medidas deben acompañarse de recortes de emisiones a escala mundial para limitar la frecuencia y la intensidad de las olas de calor marinas.