Nueva Delhi, 10 sep (EFE).- Líderes de los BRICS se reúnen este 12 y 13 de septiembre en Nueva Delhi en una cumbre marcada por el estallido de la guerra en Oriente Medio en febrero, las sanciones económicas impuestas por EE. UU. a varios de sus miembros, y la inestabilidad comercial global.

Este foro de economías emergentes —originalmente compuesto por Brasil, Rusia, la India y China— agregó primero a Sudáfrica y se ha ampliado en años más recientes hasta incluir a Egipto, Etiopía, Irán, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos (EAU) e Indonesia.

Esta expansión ha aumentado el peso económico y diplomático del grupo, que ahora representa a la mitad de la población mundial y un 40 % de su PIB, pero también le ha dificultado la adopción de posiciones unánimes.

Lograr una posición común respecto a la guerra entre Irán y EE. UU. es la mayor prueba diplomática que enfrentarán los BRICS durante la cumbre, dijeron analistas a EFE.

Ya en mayo, la tensión entre dos de los más recientes miembros del bloque, Irán y EAU, quienes están en bandos opuestos del conflicto, impidió que los cancilleres de los BRICS lograran una declaración conjunta respecto a la guerra.

Ahora, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, y el príncipe heredero de Abu Dabi (EAU), el jeque Jaled bin Mohamed bin Zayed Al Nahyan, se verán las caras en los salones del centro de convenciones Bharat Mandapam.

Esta es la primera cumbre de líderes de BRICS desde que EE. UU. e Israel lanzaran ataques contra Irán a finales de febrero, desatando un conflicto regional que sigue activo y que ha causado caos en los mercados energéticos globales debido a las hostilidades en el estrecho de Ormuz.

Solo el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, estará ausente en la cita en la capital india, dejando la representación del único miembro pleno de los BRICS en el hemisferio occidental a cargo del ministro de Exteriores, Mauro Vieira.

Lula está en plena campaña electoral para conseguir su cuarto mandato presidencial no consecutivo en las elecciones que se celebrarán el próximo 4 de octubre.

En agosto, la coalición del presidente aseguró en su programa electoral que buscará profundizar "la aproximación geopolítica" a los BRICS y al sur global.

Ante la inestabilidad comercial global desatada por el presidente estadounidense, Donald Trump, además de las sanciones impuestas a países como Rusia e Irán, los BRICS buscan reforzar una arquitectura financiera independiente que les permita, sin abandonar por completo el dólar, hacer pagos trasfronterizos usando moneda local.

"El 90 % de los pagos de Rusia con los países del BRICS se realiza en monedas nacionales", afirmó el martes el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, durante una rueda de prensa acerca de la cumbre.

Se espera que la India impulse la interconexión de las Monedas Digitales de los Bancos Centrales (CBDC) de los países miembros para liquidar operaciones comerciales de forma directa.

La India, que preside los BRICS este año, busca una cumbre exitosa para posicionarse como uno de los líderes del sur global, en un momento en que su rival Pakistán ha ganado protagonismo por su papel de mediador entre Washington y Teherán.

Hasta el momento, se ha confirmado que el primer ministro indio, Narendra Modi, tendrá encuentros bilaterales el viernes con Pezeshkian y con el mandatario ruso Vladimir Putin. EFE