El alioli es una de esas salsas capaces de transformar por completo un plato. Puede acompañar papas, pescados, mariscos, calamares o incluso convertirse en el toque especial de un sándwich.

Aunque la versión más tradicional se prepara a partir de ajo y aceite, existen numerosas variantes que incorporan otros ingredientes para conseguir sabores diferentes. Una de ellas propone una combinación especialmente intensa: anchoas y alcaparras.

La particularidad de esta receta es que no necesita agregar sal. Las anchoas ya aportan una importante dosis de sabor y salinidad, mientras que las alcaparras suman un punto ácido que ayuda a equilibrar la cremosidad de la salsa.

El resultado es un alioli diferente, con mucho carácter y una preparación que se puede resolver en pocos minutos con una minipimer o licuadora de mano.

Por qué esta receta no necesita agregar sal

Las anchoas en conserva son las grandes protagonistas de esta versión. Con apenas cuatro unidades alcanza para darle a la preparación un sabor intenso y evitar la necesidad de incorporar sal extra.

Las alcaparras suman un toque ácido que equilibra la textura cremosa y el sabor intenso de la salsa. (Foto: Imagen ilustrativa generada con IA)
Las alcaparras suman un toque ácido que equilibra la textura cremosa y el sabor intenso de la salsa. (Foto: Imagen ilustrativa generada con IA)

Las alcaparras, por su parte, aportan un toque ácido y ligeramente avinagrado que combina muy bien con el aceite y el ajo. De esta manera, la salsa mantiene la textura cremosa característica del alioli, pero suma un perfil más potente y marino.

Eso sí: conviene probar la preparación antes de agregar cualquier condimento, ya que la cantidad de sal puede variar según las anchoas y las alcaparras utilizadas.

Ingredientes para hacer alioli con anchoas y alcaparras

Para preparar esta versión necesitás:

  • 1 huevo entero.
  • 200 ml de aceite de oliva suave o aceite neutro.
  • 4 anchoas de lata.
  • 1 puñado de alcaparras.
  • 1 diente de ajo.
  • Perejil fresco picado, opcional.

La receta es ideal para quienes buscan preparar una salsa casera rápidamente y darle un giro distinto a los acompañamientos de todos los días.

Cómo preparar el alioli paso a paso

El primer paso es colocar en un vaso alto el huevo, el aceite y el diente de ajo. Después, apoyá la minipimer en el fondo del recipiente y comenzá a batir sin moverla durante los primeros segundos. Este detalle ayuda a que la emulsión empiece a formarse correctamente.

Cuando la preparación comience a espesarse, podés mover lentamente la minipimer hacia arriba para integrar todo el aceite. Una vez conseguida la textura cremosa, agregá las anchoas, las alcaparras y el perejil fresco.

Las anchoas aportan la salinidad necesaria para preparar esta versión de alioli sin agregar sal extra. (Foto: Imagen ilustrativa generada con IA)
Las anchoas aportan la salinidad necesaria para preparar esta versión de alioli sin agregar sal extra. (Foto: Imagen ilustrativa generada con IA)

Volvé a procesar hasta obtener una salsa homogénea. Si preferís encontrar pequeños trozos de alcaparras en la preparación, podés incorporarlas al final y mezclarlas con una cuchara.

Con qué platos queda bien este alioli

Por su sabor intenso, esta variante funciona especialmente bien con pescados y preparaciones fritas o crocantes.

Algunas opciones para servirlo son:

  • Calamares rebozados.
  • Filetes de pescado.
  • Papas al horno o fritas.
  • Langostinos.
  • Bastones de vegetales.
  • Hamburguesas de pescado.
  • Sándwiches y tostadas.

También puede utilizarse como dip para una picada o para acompañar una tabla con vegetales.

Un dato importante sobre la conservación

Como esta preparación lleva huevo crudo, es importante mantenerla refrigerada y consumirla lo antes posible.

Una alternativa para reducir riesgos es utilizar huevo pasteurizado, especialmente si la salsa va a prepararse con anticipación o será consumida por varias personas.

Lo ideal es hacer una cantidad acorde a lo que se va a comer y no dejar el alioli durante mucho tiempo fuera de la heladera.

Con pocos ingredientes, esta receta propone una manera diferente de preparar una salsa clásica: las anchoas reemplazan la necesidad de agregar sal y las alcaparras aportan el contraste ácido que termina de cambiar por completo el resultado.