Los chefs coinciden: “El puré de papas más cremoso no lleva tanta manteca, si no que el secreto está en este paso”
La costumbre de preparar un puré de papas a ojo es casi indispensable: unas papas, un poco de leche, manteca y sal, todo sin medir. Los reconocidos chefs Ina Garten, Bobby Flay y Gordon Ramsay coinciden en que, para conseguir una textura realmente cremosa, hay un paso que puede hacer más diferencia
La costumbre de preparar un puré de papas a ojo es casi indispensable: unas papas, un poco de leche, manteca y sal, todo sin medir. Los reconocidos chefs Ina Garten, Bobby Flay y Gordon Ramsay coinciden en que, para conseguir una textura realmente cremosa, hay un paso que puede hacer más diferencia que agregar grandes cantidades de manteca: secar bien las papas antes de incorporar los lácteos.
Los cocineros son contundentes: las papas no deben quedar cargadas de agua cuando llega el momento de hacer el puré. En sus distintas recetas, Garten, Flay y Ramsay utilizan técnicas similares: escurrirlas muy bien, devolverlas unos instantes al recipiente caliente para eliminar humedad y después incorporar la manteca y la leche o crema calientes.
Por qué secar las papas cambia todo
El consejo puede sonar exagerado para quienes preparan puré desde siempre, pero el exceso de agua puede dejarlo aguado y quitarle cremosidad. Bobby Flay, por ejemplo, indica escurrir las papas y devolverlas a la cacerola a fuego bajo durante aproximadamente un minuto para evaporar el líquido restante. Gordon Ramsay también incorpora un paso de secado después del escurrido.
Por qué secar las papas cambia todo. (Foto: Adobe Stock)
En las cocinas profesionales, además, la temperatura de los ingredientes tiene importancia. Ina Garten calienta la leche y la manteca antes de incorporarlas, mientras que Flay mantiene la leche caliente durante la preparación. La idea es evitar que un líquido frío enfríe las papas y dificulte conseguir una mezcla uniforme.
Cómo hacer un puré de papas cremoso, según los chefs
Ingredientes:
1 kilo de papas, preferentemente Yukon Gold o una variedad apta para puré.
75 g de manteca.
150 ml de leche entera.
Sal, a gusto.
Pimienta negra o blanca, a gusto.
Paso a paso:
Pelar las papas y cortarlas en trozos de tamaño similar para que se cocinen de manera pareja.
Colocarlas en una olla con agua y sal y cocinar hasta que estén completamente tiernas.
Escurrirlas muy bien y devolverlas a la olla caliente durante aproximadamente un minuto, a fuego bajo, para que pierdan el exceso de humedad.
Mientras tanto, calentar la leche y la manteca en una cacerola aparte, sin dejar que la preparación hierva.
Pasar las papas por un pisapapas, prensa o pasapurés. Para una textura más fina, los chefs también recomiendan utilizar un ricer o un molino de alimentos.
Incorporar de a poco la mezcla caliente de leche y manteca mientras se integra suavemente.
Agregar sal y pimienta y mezclar apenas hasta conseguir una textura cremosa. Evitar trabajar las papas en exceso porque pueden volverse gomosas.
Servir inmediatamente, mientras el puré todavía está caliente y conserva su textura.