Las berenjenas son súper versátiles, pero ahora los chefs proponen una forma distinta de prepararlas: sin freírlas y con un glaseado único. La clave está en evitar la fritura y apostar por una cocción en freidora de aire o al horno, sumando un glaseado a base de ajo, jengibre, salsa de soja, miel y naranja.
Esta técnica, que popularizó el chef Alfredo Vozmediano, permite que la berenjena quede tierna y cremosa por dentro, pero con una superficie brillante y ligeramente caramelizada. Además, al no freírlas, se reduce la cantidad de aceite absorbido y el plato resulta más liviano.
El truco consiste en cocinar primero las berenjenas y luego aplicar varias capas de glaseado, dándoles un golpe de calor entre cada una. Así, la salsa se va concentrando y adhiriendo a la superficie, mientras el interior mantiene su textura suave.

