Las papas hervidas son un clásico de la cocina, ideales como ensalada o guarnición para carnes, pollo o pescado. Si bien lo común es cocinarlas solo con sal, los cocineros coinciden en sumar dos ingredientes claves para darle un toque distinto y más sabor: laurel y ajo.

Este método permite que las papas absorban aromas y sabores desde el principio, sin necesidad de agregar condimentos extra al momento de servirlas.

El laurel y ajo les da un toque distinto a las papas hervidas. (Imagen ilustrativa IA Gemini)
El laurel y ajo les da un toque distinto a las papas hervidas. (Imagen ilustrativa IA Gemini)

Cómo preparar papas hervidas con laurel y ajo

  1. Lavar y pelar las papas. Si preferís, podés cocinarlas con cáscara para conservar mejor la textura. Luego, cortalas en trozos de tamaño similar para que se cocinen de manera pareja.
  2. Colocá las papas en una olla y cubrilas con agua fría.
  3. Sumá sal, 2 hojas de laurel y 1 diente de ajo apenas aplastado.
  4. Llevá la olla al fuego y cociná hasta que las papas estén tiernas: podés comprobarlo pinchando un trozo con un tenedor; si entra fácil, ya están listas.
  5. Cuando estén cocidas, retiralas del agua y descartá el laurel y el ajo. Las papas quedarán listas para servir como acompañamiento o para usar en otras recetas.

Por qué el laurel y el ajo potencian el sabor de las papas

El laurel es un ingrediente clásico para aromatizar guisos, caldos y salsas. Al agregarlo al agua de cocción, sus hojas liberan un aroma característico que impregna las papas.

El ajo, por su parte, aporta compuestos aromáticos y un sabor suave, sin necesidad de sumar más condimentos después. Así, la guarnición resulta más sabrosa y con un perfil aromático diferente al de las papas hervidas tradicionales.