Las croquetas son un clásico que no falla, tanto en bares y restaurantes como en reuniones familiares. Sin embargo, quienes las preparan en casa muchas veces no logran conseguir una masa que sea fácil de trabajar, pero que conserve ese interior suave y cremoso que las caracteriza.
El dilema aparece cuando la bechamel queda demasiado líquida y vuelve difícil la parte del armado, o cuando el exceso de harina termina dando como resultado croquetas pesadas y densas. Por eso ,frente a este problema, cada vez más cocineros coinciden en sumar una pequeña cantidad de gelatina neutra a la receta.
El truco de la gelatina: croquetas firmes por fuera y cremosas por dentro
El chef Dani García es uno de los referentes que popularizó esta técnica. Su método consiste en agregar gelatina a la bechamel durante la preparación de la masa. Así, logra que la mezcla gane firmeza al enfriarse, lo que facilita el armado y el rebozado, pero sin resignar la textura cremosa que se busca en el interior.
Otro cocinero, como Nacho Lozano, también destaca que reducir la cantidad de harina es fundamental para evitar croquetas “mazacote”. Según explica, la gelatina permite usar menos harina sin que la masa pierda estabilidad, logrando así una croqueta más liviana y cremosa.
Cómo hacer unas croquetas cremosas
Ingredientes:
- 250 g de pollo desmenuzado
- 250 g de jamón
- 200 g de manteca
- 140 g de harina de trigo
- 1 litro de leche entera
- 350 ml de crema de leche
- 15 g de gelatina sin sabor
- 2 cucharadas de cebolla caramelizada
- Sal y pimienta a gusto
Para el empanado:
- 2 huevos
- Pan rallado
- Aceite para freír
Paso a paso:
- Calentá la leche y la crema de leche en una cacerola con sal y pimienta.
- Colocá la gelatina en un recipiente pequeño y agregale unas cucharadas de agua fría. Dejala reposar unos minutos para que se hidrate. Luego incorporala a la mezcla caliente de leche y crema y revolvé bien hasta que se disuelva por completo.
- En otra olla, derretí la manteca y agregá la harina, cocinando unos minutos sin dejar de revolver.
- Sumá el pollo, el jamón y la cebolla caramelizada, mezclando bien.
- Añadí de a poco la mezcla de leche, crema de leche y gelatina, batiendo para evitar grumos.
- Cociná la masa unos cinco minutos hasta que quede homogénea y cremosa.
- Volcá la preparación en una fuente y dejá enfriar: la gelatina le dará la consistencia justa para moldear.
- Formá las croquetas, pasalas por huevo batido y pan rallado.
- Freílas en abundante aceite caliente hasta que estén doradas.




