La Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) elaboró un informe secreto que le entregó al presidente Javier Milei sobre Sea Lion, la zona del Atlántico Sur donde dos empresas petroleras se preparan para comenzar la extracción de petróleo en la plataforma continental que rodea las islas Malvinas. Según pudo reconstruir TN, el reporte fue entregado al mandatario entre mayo y junio de este año, tras un trabajo coordinado entre Presidencia, la Cancillería y el propio organismo de inteligencia.

Fue con ese informe que el Gobierno decidió avanzar ayer con la cadena nacional donde Milei anunció una serie de medidas para reforzar el reclamo histórico de soberanía.

El posteo de la SIDE tras la cadena nacional de Milei. (Foto X @SIDE_Argentina)
El posteo de la SIDE tras la cadena nacional de Milei. (Foto X @SIDE_Argentina)

El documento incluye información sensible sobre la actividad petrolera en la zona: la presencia de buques, los puntos exactos de extracción y fotografías satelitales del área. También contiene una proyección de la cantidad de barriles que podrían extraerse por día, estimada en 55.000, y un cálculo de las ganancias que recibirían las islas por el proyecto, entre US$2.000 y 8.000 millones a lo largo de los próximos 30 años, además de una fecha prevista para el inicio de la extracción.

Uno de los puntos centrales del informe es la advertencia sobre las dificultades que enfrentaría la Argentina para reclamar la soberanía sobre los recursos una vez que la extracción de petróleo esté en marcha. El reporte apunta directamente a dos compañías: la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration, las firmas que impulsan el proyecto Sea Lion en la cuenca norte de Malvinas.

La cadena nacional de Milei ya generó una fuerte respuesta del Gobierno británico: según la BBC, en la administración de Andy Burnham advirtieron que “las fuerzas armadas están en alerta” tras el anuncio. En paralelo, las petroleras que operan en la zona ratificaron que avanzarán con el proyecto de extracción y sostuvieron que sus licencias “son legales”.

Según pudo saber TN, la decisión de avanzar con la ofensiva diplomática y las nuevas medidas se tomó en base a dos elementos: el informe elaborado por la SIDE y la frase esta semana del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, que habría resultado determinante para el Gobierno a la hora de definir el rumbo a seguir.

La oportunidad llegó luego de varias semanas donde el Gobierno había admitido que estaba perdiendo terreno en la batalla comunicacional, con la conversación concentrada en el crecimiento de la morosidad y la discusión sobre el programa económico. En ese contexto el canciller Pablo Quirno, el asesor presidencial Santiago Caputo y el propio Javier Milei comenzaron a trabajar en los pormenores del anuncio que se efectivizó ayer por la noche.