Miguel Borra, presidente nacional de CSIF, anunció acciones ante la Justicia, el Defensor del Pueblo y las instituciones europeas. (CSIF)

El sindicato CSIF ha anunciado que llevará ante la Justicia, el Defensor del Pueblo y la Comisión Europea la gestión de la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta del pasado 30 de julio, al entender que pudo haber una “dejación de funciones” del Estado y reclamar un plan extraordinario y estable para la ciudad.

Miguel Borra, presidente nacional del sindicato, ha confirmado este jueves en Ceuta que la organización ya prepara acciones jurídicas en España y ante la Unión Europea, además de una queja formal ante el Defensor del Pueblo, mientras tiene cerradas reuniones la próxima semana en Bruselas con el embajador español, miembros de la Comisión y la Confederación Europea de Sindicatos Independientes.

Borra, en declaraciones a los medios en su visita a la ciudad autónoma, ha reconocido que todavía no sabe “cómo ni en qué formato” se articularán esas iniciativas, pero sí ha avanzado que pondrán en conocimiento de las autoridades judiciales lo que considera una “dejación de funciones por parte del Estado” en relación con la crisis migratoria, a la que ha llegado a calificar de “invasión”.

La sobrecarga de los servicios públicos

El sindicato ha precisado que las acciones se centrarán en “actuaciones u omisiones concretas del Gobierno con posibles responsabilidades respecto a la obligación legal” de las administraciones responsables, tanto en España como ante las instituciones comunitarias.

Durante su visita a la ciudad autónoma, Borra ha mantenido reuniones con delegados sindicales y empleados públicos de los sectores afectados para conocer de primera mano sus demandas y la situación en la prestación de servicios a la ciudadanía.

Decenas de migrantes vigilados por la Policía Nacional en las playas de Ceuta (Marcos Moreno - Europa Press)

El presidente de CSIF también ha recorrido algunos de los puntos que el sindicato considera más expuestos de la crisis: la playa de El Trampolín, la antigua fábrica de Guano, las naves del Tarajal, Loma Colmenar y Príncipe Alfonso. Tras ese recorrido, ha asegurado sentirse “sinceramente impresionado” por lo que ha visto.

En sus declaraciones, ha puesto el foco en la sobrecarga de los trabajadores públicos. Ha citado el caso de policías locales que están doblando turnos y, además, deben asumir tareas familiares cotidianas porque sus parejas e hijos menores “no se atreven” a hacerlas solos, como salir a comprar.

Borra ha extendido ese reconocimiento a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la Policía Local, sanitarios, docentes, trabajadores sociales y empleados de emergencias. A su juicio, todos ellos “están superados y hartos”, pero siguen afrontando la situación con profesionalidad en condiciones “extraordinariamente difíciles”.

Un plan estable para Ceuta

La delegación del sindicato viajará la próxima semana a Bruselas para trasladar la situación a las instituciones europeas. Allí prevé reunirse con el embajador español, con distintos miembros de la Comisión Europea, con diplomáticos y con responsables de la Confederación Europea de Sindicatos Independientes para recabar apoyo para Ceuta.

La petición central de esa ofensiva política y sindical es un “plan extraordinario y estable para Ceuta”. Borra ha explicado que ese esquema debería incluir refuerzos en sanidad, servicios sociales y educación, medios adecuados para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, protocolos de emergencias, medidas de prevención de riesgos laborales y mecanismos claros de coordinación entre administraciones.

El dirigente sindical también ha reclamado un plan de reactivación económica, el mantenimiento de los servicios públicos y la recuperación de la imagen de la ciudad. Su tesis es que Ceuta “no es una cuestión local, ni siquiera solamente una cuestión de España”, sino un asunto que debe asumir la Unión Europea.

En ese mismo diagnóstico, Borra ha cuestionado qué información existía antes de la entrada masiva y por qué no se anticipó la respuesta. Se ha preguntado quién debía actuar, con qué medios y qué mecanismos de coordinación estaban preparados, al tiempo que ha recordado que el Estado tiene la obligación de proteger la frontera y de disponer de los recursos humanos y materiales necesarios para hacerlo.

Esa falta de previsión ha servido al presidente de CSIF para sostener que “el Estado tiene las costuras al aire”. Ha situado esa fragilidad en sanidad, educación, seguridad y también en la empresa privada, y la ha atribuido a plantillas demasiado limitadas, de modo que cuando surge una carga de trabajo sobrevenida “se nota” de inmediato.

Como respuesta adicional, el gabinete de atención psicosocial de CSIF quedará a disposición de todos los afiliados de Ceuta. Borra ha advertido de que la preocupación del sindicato no se limita a quienes están ahora en plena “vorágine”, sino también a los próximos meses, cuando podrían aparecer bajas laborales y agotamiento entre los trabajadores.