
El 31 de octubre de 2023 quedó grabado en la historia de la monarquía española. La princesa Leonor cumplía 18 años y, lejos de celebrar su mayoría de edad con una fiesta privada, afrontaba uno de los compromisos institucionales más importantes de su vida: jurar la Constitución ante las Cortes Generales. Una jornada cargada de simbolismo que dejó, además, varias imágenes y anécdotas que revelaron la dimensión personal de un acontecimiento eminentemente político.
Una de las escenas más significativas ocurrió apenas unos segundos antes de que la heredera pronunciara las palabras más importantes del día, tal y como narra la periodista Angie Calero en su nueva biografía: Leonor de Borbón Ortiz. Cuando la presidenta del Congreso, Francina Armengol, la invitó a prestar juramento, Leonor giró ligeramente la cabeza hacia su padre. El gesto fue breve y casi imperceptible: una pequeña inclinación dirigida a Felipe VI antes de colocarse frente al ejemplar de la Carta Magna.

La imagen volvió a repetirse después. Una vez pronunciadas sus palabras y mientras el hemiciclo estallaba en aplausos, la princesa volvió a mirar hacia el rey e inclinó de nuevo la cabeza. Felipe VI respondió con otro discreto asentimiento mientras aplaudía. En medio de la solemnidad de la ceremonia, ambos protagonizaron así uno de los momentos más íntimos de la jornada.
Según el avance al que ha tenido acceso Infobae, el día guardó otro detalle muy especial entre bambalinas. El protocolo siguió prácticamente el mismo esquema que se había empleado 37 años antes, cuando el entonces príncipe Felipe cumplió 18 años y realizó su propio juramento constitucional.
El propio documento elegido para la ocasión también tenía un enorme valor histórico. Leonor juró sobre el ejemplar original de la Constitución de 1978, firmado por Juan Carlos I y utilizado también por su padre en 1986. La escena conectaba directamente dos generaciones de la Corona y mostraba cómo un mismo compromiso constitucional pasaba de padre a hija.
La diferencia estaba en el contexto. En 2023, la ceremonia estuvo rodeada de una enorme expectación mediática y de un interés creciente por la figura de la heredera, especialmente entre las generaciones más jóvenes.

El mensaje de Felipe VI que trascendió el protocolo
Si hubo una frase del rey que permitió contemplar la dimensión familiar de aquel día, fue la que dirigió directamente a su hija durante su intervención en el Palacio Real. Después de que Leonor asumiera públicamente sus responsabilidades, Felipe VI quiso recordarle que el camino hacia el futuro trono no tendría que recorrerlo sola: “No estarás sola en tu camino. En tu familia encontrarás el necesario apoyo más personal”, afirmó el monarca.
El mensaje contrastó con la solemnidad de sus palabras sobre la Constitución, las instituciones y el deber de servicio. Felipe VI quiso transmitir a la heredera que, detrás de las obligaciones que acompañarán su futuro como reina, continuará existiendo un respaldo mucho más íntimo: el de su familia.
Meses después, aquella jornada continúa siendo recordada por una frase que resumió mejor que ninguna otra el significado personal que la princesa quiso otorgarle. En su discurso en el Palacio Real, Leonor se dirigió a los españoles para pedirles algo tan sencillo como trascendente: “Confíen en mí, como yo tengo puesta toda mi confianza en el futuro de nuestra nación”.





