Madrid, 10 sep (EFE).- Hasta ahora se pensaba que las estrellas de neutrones con campos magnéticos extremadamente fuertes (magnetares) eran relativamente escasas pero un estudio liderado por el Instituto de Ciencias del Espacio (ICE-CSIC) español ha estimado que estos objetos podrían ser aproximadamente la mitad de la población de estrellas de neutrones
Los detalles del hallazgo se han publicado este jueves en la revista Nature Astronomy.
Solo en la Vía Láctea hay unos cien mil millones de estrellas y, de ellas, unos cien millones (un 1%) son estrellas de neutrones, es decir, restos de las explosiones de supernova de estrellas más grandes del Sol.
Los magnetares son los principales candidatos para alimentar algunos de los eventos transitorios más enérgicos del universo, como supernovas superluminosas, explosiones de rayos gamma y ráfagas rápidas de radio.
Aunque todavía no se conoce bien cuál es su proporción en el universo, determinarlo permitiría evaluar si la población de magnetares es lo suficientemente abundante como para explicar estos eventos.
Hasta ahora los estudios asumían que los magnetares eran relativamente escasos y, además, no tenían en cuenta las posibles relaciones evolutivas entre los distintos tipos de estrellas de neutrones.
"Por ello, es esencial modelar de forma unificada los distintos tipos de estrellas de neutrones aisladas y sus posibles conexiones evolutivas, lo que permite estimar de manera consistente la fracción y el número de magnetares que se forman", afirma Celsa Pardo Araujo, primera autora del artículo e investigadora predoctoral del ICE-CSIC.
Este trabajo presenta el primer estudio de síntesis de poblaciones -una técnica computacional que simula la evolución de las estrellas de neutrones desde su nacimiento hasta ahora– que analiza de forma simultánea los principales tipos de estrellas de neutrones aisladas de nuestra galaxia: púlsares, magnetares, objetos compactos centrales y estrellas de neutrones aisladas por rayos X.
Al analizar la dinámica galáctica y la evolución magnética, los investigadores lograron determinar con mayor precisión la frecuencia con la que ocurren las supernovas de colapso de núcleo.
Los hallazgos sugieren que estos eventos estelares suceden al menos dos veces por siglo, una cifra esencial para calcular el volumen total de objetos compactos existentes.
Un descubrimiento fundamental del trabajo es que los magnetares representan aproximadamente la mitad de la población de estrellas de neutrones estudiadas, lo que revela que este tipo de astros altamente magnéticos son significativamente más comunes de lo que se estimaba anteriormente.
"Si los magnetares son realmente tan comunes, podrían dar explicación a un número significativo de los objetos transitorios más enérgicos del universo, como las ráfagas de radio rápidas, las explosiones de rayos gamma y las supernovas superluminosas", señala Celsa Pardo Araujo.
Los autores creen que la técnica computacional desarrollada en este trabajo podría aplicarse a otras galaxias para comparar la población esperada de magnetares con las tasas observadas de objetos transitorios impulsados por magnetares, como supernovas superluminosas, ráfagas de radio rápidas y estallidos de rayos gamma.
Estas comparaciones podrían confirmar la solidez de la hipótesis del magnetar como motor central de la existencia de objetos transitorios, aunque este enfoque requiere una caracterización detallada de la historia de formación estelar de cada galaxia para estimar con precisión su tasa de supernovas de colapso de núcleo, que podría diferir de la de la Vía Láctea.



