El fundador de Inditex y del vehículo de inversión Pontegadea, Amancio Ortega, es la persona más rica de España. EFE/Cabalar

España cada vez hay más millonarios. El número de contribuyentes que declaran a Hacienda bienes y derechos por valor de más de 30 millones de euros se ha multiplicado por más de dos en poco más de una década: ha pasado de 471 en 2013 a 1.023 en 2024. El salto supone un incremento del 117% y refleja el fuerte crecimiento de las grandes fortunas desde la recuperación económica posterior a la crisis financiera.

La evolución ha sido prácticamente continua, según reflejan los datos de la Agencia Tributaria sobre la recaudación del Impuesto de Patrimonio. En 2014 había 508 contribuyentes con patrimonios superiores a los 30 millones; en 2015 eran 549 y en 2016, 579. Un año después, en 2017, la cifra alcanzó los 611. Solo en 2018 se produjo un pequeño retroceso, hasta los 608 declarantes.

A partir de entonces, el número volvió a crecer con fuerza. En 2019 se situó en 701 contribuyentes y en 2020 alcanzó los 724. El mayor acelerón se produjo en los años siguientes: 831 en 2021, 852 en 2022, 865 en 2023 y, finalmente, 1.023 en 2024. En apenas cinco años, el número de personas que declara más de 30 millones de patrimonio aumentó en cerca de un 46%.

Más patrimonio y una recaudación histórica

El aumento de las grandes fortunas se produce en paralelo a una recaudación histórica del Impuesto de Patrimonio. En 2024 había 227.424 contribuyentes en disposición de declarar este tributo, 1.151 menos que un año antes, cuando se contabilizaron 228.575.

Sin embargo, el patrimonio declarado por estos contribuyentes siguió aumentando. En conjunto, alcanzó los 986.984 millones de euros, lo que sitúa la riqueza media declarada en unos 4,07 millones por contribuyente. Esta cifra supone un incremento del 6,4% respecto al año anterior.

El número de contribuyentes que finalmente declararon por este impuesto fue de 185.031. Entre todos aportaron 2.153,7 millones de euros, la cifra más elevada de toda la serie histórica. La recaudación supera en 183 millones la registrada un año antes, cuando alcanzó los 1.970,7 millones, lo que supone un incremento del 9,3%.

El dato cobra especial relevancia por los cambios introducidos en los últimos años en la fiscalidad de las grandes fortunas. El Impuesto de Patrimonio, que había sido suprimido en 2008, fue recuperado en 2011 por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y, pese a su carácter inicialmente temporal, ha continuado vigente desde entonces.

El nuevo impuesto cambia el mapa fiscal

El sistema dio un nuevo giro en 2023 con la entrada en vigor del Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas. Este tributo establece una cuota adicional para los patrimonios superiores a tres millones de euros y nació, entre otros objetivos, para evitar que las grandes fortunas quedaran prácticamente exentas en aquellas comunidades donde existían importantes bonificaciones sobre Patrimonio.

La aparición del nuevo impuesto provocó además un cambio en la estrategia fiscal de algunas autonomías. Comunidades como Madrid y Andalucía, que aplicaban bonificaciones que reducían prácticamente a cero la recaudación por Patrimonio, optaron por recuperar el tributo autonómico.

La razón es que cuando existe una cuota efectiva del Impuesto de Patrimonio autonómico, esta se descuenta del impuesto estatal de Grandes Fortunas. De esta manera, las comunidades pueden volver a recaudar parte de los ingresos que antes dejaban de percibir sin que el contribuyente tenga que pagar ambos tributos íntegramente.

El caso más llamativo es el de Madrid. La comunidad no ingresaba nada por el Impuesto de Patrimonio en 2022 debido a las bonificaciones, pero en 2024 recaudó cerca de 643 millones de euros. Andalucía siguió una evolución similar, al pasar de no ingresar por este tributo a recaudar 38,7 millones de euros.