
Cada vez más salvadoreños residentes en Estados Unidos están optando por regresar a su país de origen para recibir tratamiento en el Centro Terapéutico y de Adicciones El Salvador, según confirman sus directores, invitados al programa Corre Corre de Diana Verónica y Tony.
La tendencia responde a la dificultad de acceder a servicios de salud mental y atención especializada en adicciones en territorio estadounidense, según información recopilada por expertos.
“Tenemos muchos salvadoreños en el exterior, en Estados Unidos, con consumos de fentanilo u otras drogas, que no cuentan con acceso a tratamiento allá. Cada vez es más la cantidad de personas que estamos apoyando con este tipo de sustancias”, advierte Eduardo Loyola Argüello, director terapeuta del centro Centro Terapéutico y de Adicciones El Salvador.
El especialista sostiene que se ha identifica un crecimiento sostenido en el número de consultas relacionadas con consumo problemático de sustancias.
El alcoholismo sigue siendo la causa principal de consulta, aunque también hay aumento en casos vinculados a marihuana, cocaína y en los últimos años, drogas sintéticas.
Adriana Hill de Loyola, directora administrativa y encargada de acogida, explicó: “El alcoholismo es el motivo más frecuente de consulta, ya sea por mensajes, llamadas o visitas. También estamos atendiendo a muchas personas que viven en Estados Unidos, que están consumiendo fentanilo y vienen aquí a ser atendidos”.

El fenómeno no se limita a adultos. El centro ha documentado casos de menores de edad que introducen alcohol en el entorno escolar y jóvenes que manifiestan consumo temprano de sustancias.
El acceso a drogas y la visibilidad de las adicciones en redes sociales han hecho que estos problemas se reconozcan más abiertamente en la sociedad salvadoreña.
Nuevas sustancias y riesgos emergentes
La aparición de drogas sintéticas y combinaciones peligrosas representa un reto para la atención clínica. Eduardo Loyola señala que el centro atiende a jóvenes que consumen metanfetaminas, anfetaminas y tusi, una mezcla sintética conocida popularmente como “cocaína rosada” y que puede contener ketamina y otros compuestos de alto riesgo.
“El problema de estas sustancias es que las personas no saben lo que están consumiendo. Creen que están usando cocaína rosada y lo que consumen realmente es ketamina u otras mezclas”, explica el director terapeuta que pueden involucrar sedantes para animales.
Respecto al cannabis, el centro observa cambios importantes en la potencia de las sustancias actuales. Loyola detalla: “El cannabis que se comercializa hoy puede tener hasta 40% o 50% de THC, mientras que las generaciones anteriores consumían un producto con apenas 3% o 4%. Además, los dispositivos de vaporización pueden contener concentraciones de hasta 90%”.
Estas características están vinculadas a un incremento de trastornos psiquiátricos asociados al consumo, según la experiencia clínica del centro.

Adictos funcionales y nuevos perfiles de consumo
El equipo resalta la aparición de perfiles de consumo cada vez más diversos, en los que destacan los llamados “adictos funcionales”. Se trata de personas que mantienen empleo, familia y vida social, pero presentan dependencia a sustancias o conductas compulsivas.
“Muchas personas logran cumplir con sus responsabilidades, pero tarde o temprano el consumo empieza a afectar diversos ámbitos de su vida. Empiezan a aparecer pequeños errores, aislamiento familiar o problemas de rendimiento en el trabajo”, señala Adriana Hill de Loyola.
El centro trabaja con una modalidad ambulatoria que permite a los pacientes continuar con sus rutinas diarias mientras reciben tratamiento. “No necesariamente todo consumo necesita un tratamiento residencial. Atendemos a personas que todavía tienen vínculos familiares y laborales, pero ya reconocen que tienen un problema”, sostiene Eduardo Loyola.

Factores emocionales y sociales detrás de las adicciones
De acuerdo con los directores del centro, la mayoría de los casos tiene origen en experiencias emocionales no resueltas, traumas, duelos o presiones sociales.
“La base de toda persona que llega a tener una dependencia es la misma: están buscando escapar de una realidad que no pueden enfrentar emocionalmente”, explica Adriana Hill de Loyola. El desarrollo de las adicciones responde a una combinación de factores biológicos, psicológicos y sociales, incluidas influencias familiares, presión de grupo y cultura del consumo.
El Centro Terapéutico y de Adicciones El Salvador ofrece atención presencial y virtual, lo que facilita el acceso a salvadoreños dentro y fuera del país. “Nos convertimos en una alternativa mucho más accesible para quienes viven en el extranjero. Podemos atenderlos de forma cien por ciento virtual si lo requieren”, puntualiza Hill de Loyola.