El índice de aprobación del presidente Francés, Emmanuel Macron, ha caído hasta el 16%, el mínimo de su mandato, inferior incluso al obtenido durante la movilización de los conocidos como Chalecos Amarillos, según un sondeo. Su primer ministro, Sébastien Lecornu, se queda también en mínimos con un 20% de impresiones positivas.

El estudio, elaborado por la Escuela de Ingenieros Ipsos-Bva-Cesi para 'La Tribune Dimanche', recoge que Macron ha perdido cinco puntos desde julio y las opiniones negativas han alcanzado el 81% tras aumentar siete puntos.

"La situación es incluso peor para él que durante el movimiento de los Chalecos Amarillos", ha explicado el subdirector general de Ipsos-Bva, Brice Teinturier, que menciona las dificultades para aprobar unos presupuestos, la caída del poder adquisitivo o los malos resultados del informe PISA. "Esto refuerza la idea de que todo funciona mal en todas partes", ha planteado.

Los simpatizantes de la coalición Renacimiento, MoDem y Horizontes, son los que más castigan a Macron, ya que pierde 19 puntos, hasta el 53% de opiniones favorables.

El descontento también afecta a otros candidatos presidenciales como el ex primer ministro Édouard Philippe. Si ganara las elecciones presidenciales del próximo año, el 57% de los encuestados estaría insatisfecho. En el caso de Gabriel Attal, la cifra ascendería al 60%, un aumento de 12 puntos con respecto a julio para ambos candidatos.

Si Marine Le Pen fuera elegida la presidencia, el 36% de los franceses estaría satisfecho (dos puntos más) y la cifra sería del 19% si ganara Jean-Luc Mélenchon (más dos puntos). La misma cifra obtendrían Philippe y François Hollande, por delante de Raphaël Glucksmann.

Le Pen es la principal favorita para las elecciones presidenciales del 18 de abril y 2 de mayo. Se presenta por cuarta vez consecutiva a pesar de haber sido condenada en apelación por malversación de fondos públicos en una sentencia recurrida ya ante el Tribunal de Casación y lidera todas las encuestas con una intención de voto de entre el 33 y el 35%. Su rival más cercano, ya sea el Philippe o Mélenchon, obtiene la mitad de ese porcentaje.