Una madre de familia de 35 años fue asesinada a balazos cuando se encontraba en el local donde funcionaba una olla común de Pamplona Alta, en San Juan de Miraflores. Betsy Rosa Malma Sarmiento recibió cinco impactos de bala mientras tenía en brazos a su hija de apenas un mes de nacida. La menor resultó ilesa. La Policía Nacional maneja como una de las principales hipótesis que el crimen estaría relacionado con un caso de extorsión.
El ataque ocurrió aproximadamente a la 1:30 p. m., cuando varias familias se encontraban preparando los alimentos en el inmueble utilizado como vivienda y comedor comunitario. De acuerdo con el reporte policial citado durante la cobertura, los agentes hallaron 14 casquillos en los alrededores. Una cámara de seguridad instalada en el predio no registró directamente la agresión, pero sí permitió observar la huida de los presuntos sicarios a bordo de una motocicleta.
Según el relato periodístico, dos sujetos llegaron hasta el lugar y abrieron fuego contra Malma Sarmiento. La víctima habría intentado proteger a los menores que se encontraban cerca de la fachada. Tras recibir las detonaciones, fue trasladada hacia el Hospital María Auxiliadora; sin embargo, falleció cuando era llevada al establecimiento de salud. Sus familiares quedaron a cargo de cuatro menores, entre ellos una bebé de un mes.

La hermana de la fallecida negó que Betsy hubiera recibido amenazas previamente. Explicó que se trataba de una madre soltera dedicada a sacar adelante a sus hijos y que no mantenía conflictos con otras personas. También señaló que la olla común recibe apoyo estatal destinado exclusivamente a la adquisición de alimentos para atender a familias de bajos recursos.
La investigación policial contempla la posibilidad de que el crimen esté vinculado con las extorsiones que afectarían a otras organizaciones similares de San Juan de Miraflores y distritos cercanos. Dirigentes de estos espacios habrían denunciado que sujetos desconocidos les exigen dinero pese a que los recursos entregados por el Estado son limitados y están destinados a la alimentación de los beneficiarios.
Durante la cobertura también se cuestionó la respuesta brindada tras el ataque. La hermana de Betsy sostuvo que, mientras su familiar permanecía gravemente herida, efectivos policiales presentes en el lugar no habrían facilitado su traslado al centro médico. Según su versión, los agentes se concentraron en recoger evidencias relacionadas con los agresores. La Policía deberá esclarecer las circunstancias en las que se produjo dicha intervención.

El caso ocurre en un contexto de creciente preocupación por la seguridad de las organizaciones comunitarias que atienden a población vulnerable. Además de San Juan de Miraflores, se mencionaron sectores de Villa María del Triunfo, Villa El Salvador, Lurín y Pachacámac donde diversas ollas comunes continuarían funcionando con donaciones vecinales y recursos públicos.
Familiares y vecinos de la fallecida exigieron una investigación que permita identificar y capturar a los responsables. También solicitaron mayor protección para las personas que participan en estos espacios de alimentación. Mientras avanzan las diligencias, la familia enfrenta el impacto de perder a una mujer que dedicaba parte de su tiempo a brindar comida a otras personas necesitadas y que, según sus allegados, murió mientras intentaba proteger a los menores presentes en el lugar.