Majo Granatto acaba de vivir uno de los momentos más importantes de su carrera. Con 31 años, la delantera fue campeona del mundo con Las Leonas y marcó el gol que le permitió a la Argentina empatar la final ante Países Bajos y llevar el partido a los penales. Sin embargo, cuando habla de ese momento, no se queda únicamente con la gloria: detrás del título hay años de esfuerzo, entrenamientos y una vida personal puesta al servicio de lo deportivo.

En una charla con Leo Montero en “Random”, la jugadora repasó el torneo que quedará para siempre en su memoria, explicó por qué este título tiene un valor especial, habló de la importancia de Lucha Aymar para las nuevas generaciones y puso sobre la mesa una realidad que todavía atraviesa al hockey argentino: la falta de profesionalismo y de infraestructura en el país.

El gol que se va a acordar toda la vida

Granatto no necesitó demasiado tiempo para elegir cuál fue el gol más importante de su carrera: fue el que marcó en la final del Mundial ante Países Bajos. La Argentina perdía 1-0 y el tiempo corría. Hasta que apareció un córner corto, un rebote y la bocha terminó adentro del arco.

Majo Granatto hizo el gol del empate de Las Leonas en la final ante Países Bajos (Foto:  EFE)
Majo Granatto hizo el gol del empate de Las Leonas en la final ante Países Bajos (Foto: EFE)

“Me lo voy a acordar para toda la vida”, reconoció Granatto, que le bajó el precio a la definición y explicó que no fue un golazo desde lo técnico. “Fue un rebote que podría haber aprovechado cualquiera”, sostuvo. Pero el contexto lo transformó en un momento inolvidable.

Ese empate llevó la definición a los penales y la jugadora aseguró que, en ese momento, tenía una certeza: Las Leonas iban a ganar. La confianza estaba puesta en sus tiradoras y, especialmente, en la arquera Cristina Cosentino.

Para Granatto, además, hubo algo todavía más importante: la Argentina había conseguido jugarle de igual a igual a Países Bajos durante toda la final, algo que no había ocurrido en los últimos enfrentamientos entre ambos seleccionados.

“Este es el título más importante de mi carrera”

Granatto ya había ganado medallas olímpicas, Panamericanos y otros títulos internacionales. También había disputado dos Mundiales anteriores. Pero ninguno se compara con este. “Este es el más importante de mi carrera”, afirmó.

La explicación tiene que ver con todo lo que hubo detrás. En 2018, Las Leonas atravesaron un proceso de recambio y quedaron eliminadas antes de las semifinales. En 2022 llegaron a la final, pero Granatto siente que el equipo no estuvo a la altura de ese partido. La espina quedó.

La Selección argentina consiguió el tercer título mundial de su historia (Foto:  AP)
La Selección argentina consiguió el tercer título mundial de su historia (Foto: AP)

Hubo que esperar otros cuatro años para volver a tener una oportunidad. “Todos esos cuatro años son mucho esfuerzo y entrenamiento”, explicó.

Por eso, levantar la Copa del Mundo tuvo un significado diferente. No solamente por el título, sino por la manera en la que el equipo construyó el camino.

El secreto detrás del éxito de Las Leonas

Para Granatto, la explicación de por qué el hockey femenino argentino se mantiene durante tantos años entre los mejores equipos del mundo tiene varias razones.

Una de ellas es el legado de las primeras Leonas y los valores que transmitieron a las generaciones siguientes. La otra es mucho menos romántica: el esfuerzo cotidiano.

Las jugadoras entrenan de lunes a viernes, muchas veces con doble turno, y además deben continuar trabajando en sus clubes. La propia Granatto fue contundente al explicar cuánto ocupa el hockey en sus vidas. “La vida es 100% así”, sostuvo.

Y hay un dato que, para ella, demuestra el nivel de sacrificio: durante el proceso de preparación para este Mundial, todas las integrantes del seleccionado entrenaron en la Argentina. Según explicó, ninguna de las grandes potencias del hockey femenino realiza un proceso semejante dentro de su propio país.

La deuda pendiente: profesionalizar el hockey argentino

La campeona del mundo también habló de un tema que excede a Las Leonas: la necesidad de profesionalizar el hockey en la Argentina.

Granatto reclamó por la profesionalización del hockey en la Argentina (Foto:  EFE)
Granatto reclamó por la profesionalización del hockey en la Argentina (Foto: EFE)

Granatto actualmente juega en el país, en Santa Bárbara, pero volverá a Europa para continuar su carrera en Bélgica. La razón es sencilla: allí puede dedicarse al deporte de una manera mucho más cercana al profesionalismo.

En Argentina, en cambio, las jugadoras todavía deben pagar la cuota de sus clubes y combinar el hockey con otras actividades. “Nosotras pagamos por jugar”, contó.

Para Granatto, profesionalizar el deporte sería un paso enorme para reducir la distancia con las potencias internacionales. Pero aclaró que no significa perder el espíritu amateur ni el amor por la camiseta.

Su reclamo empieza por algo más básico: la infraestructura. Considera fundamental que todos los clubes puedan contar con canchas de agua, una superficie que en otros países es habitual pero que todavía no está disponible en buena parte de los equipos argentinos.

“No hay clubes con cancha de arena y acá todavía tenemos en el Metropolitano canchas de arena”, explicó.

Una vida atravesada por el hockey

La decisión de continuar su carrera en Europa también implica otro sacrificio: estar lejos de su país. Granatto reconoció que no se imagina viviendo para siempre en otro lugar. Su deseo es regresar a La Plata, a City Bell, y llevar una vida tranquila cuando termine su etapa de alto rendimiento.

Ahora viajará a Bélgica para jugar y tendrá una ventaja especial: sus dos hermanas también estarán viviendo allí porque juegan en Gante. Es una manera de hacer más llevadero el desarraigo. Aun así, tiene claro que se trata de una etapa con fecha de vencimiento.

Lucha Aymar, la bandera de todas

Durante la entrevista, Granatto habló con especial admiración de Luciana Aymar. Para las actuales Leonas, no es solamente una exjugadora: es la máxima referente y la figura que representa todo lo que significa el seleccionado.

Luciana Aymar acompañó a Las Leonas en el Mundial (Foto: IG/@aymarlucha)
Luciana Aymar acompañó a Las Leonas en el Mundial (Foto: IG/@aymarlucha)

Granatto contó que, cuando volvió a ver la final después de regresar al país, observó a Aymar viviéndola con nervios y emoción desde afuera.

La delantera también destacó que Aymar continúa presente para el equipo, ya sea personalmente o mediante mensajes, tanto en las buenas como en las malas.

El verdadero premio está dentro del equipo

Hubo otro momento que mostró cómo funciona el grupo. Granatto habló de Cristina Cosentino, la arquera que fue determinante en la definición por penales, y contó que las jugadoras quedaron sorprendidas porque no recibió el reconocimiento individual que consideraban que merecía.

Para ella, sin embargo, existe un premio todavía más importante que cualquier distinción: “El reconocimiento de tus compañeras”.

La frase sirve también para entender el espíritu con el que Las Leonas afrontaron el Mundial. Granatto destacó una y otra vez el vínculo que construyeron durante el proceso y lo definió como una verdadera hermandad. No se trató solamente de tener buena relación: cada una entendió su rol y trabajó por la otra. Para la campeona del mundo, esa unión fue una de las claves que explican el título.

Una campeona que ya piensa en lo que viene

Aunque todavía disfruta de la Copa del Mundo, Granatto ya piensa en su futuro: estudió Nutrición y quiere terminar la carrera. Su objetivo es poder combinar ese conocimiento con el deporte y trabajar en el alto rendimiento.

Majo Granatto tiene 31 años y ya piensa en futuro, una vez que deje de jugar al hockey (Foto:  AP)
Majo Granatto tiene 31 años y ya piensa en futuro, una vez que deje de jugar al hockey (Foto: AP)

También tiene un proyecto junto a su hermana relacionado con el hockey: realizan clínicas y sueñan con convertirlo en una actividad familiar que les permita recorrer el país y el mundo.

No quiere ser entrenadora. Sabe que implica demasiada dedicación, análisis y presión. Prefiere transmitir lo que aprendió durante todos estos años desde otro lugar.

El podio de su vida

Al final de la charla, Leo Montero le pidió que armara el podio de las cosas más importantes de su vida. Granatto no dudó con el oro: su familia.

En el segundo lugar puso al hockey. Y cuando llegó el momento de elegir el bronce, le costó encontrar una respuesta porque, según explicó, con esas dos cosas ya siente que tiene todo lo que necesita para ser feliz.

Después aparecieron sus amigas y el resto de sus afectos.

La respuesta resume buena parte de la historia de Majo Granatto: una campeona del mundo que acaba de conseguir el título más importante de su carrera, pero que todavía mide su vida en función de las personas y las pasiones que la acompañaron durante el camino