La ministra de Estado para el Desarrollo Internacional, Kirsty McNeill, durante una sesión en la Cámara de los Comunes

El gobierno británico reafirmó hoy que “no hay duda” sobre su soberanía en las Islas Malvinas y que las medidas anunciadas por el presidente Javier Milei no modificarán su compromiso con los isleños. Así lo afirmó Kirsty McNeill, ministra de Estado para el Desarrollo Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores, de la Commonwealth y de Desarrollo (FCDO, por sus siglas en inglés), ante legisladores en la Cámara de los Comunes cuando fue consultada sobre las “amenazas” que representan los anuncios que realizó el mandatario argentino y las declaraciones de Donald Trump.

En su exposición, la funcionaria fue categórica: “Las Islas Malvinas son británicas mientras así lo deseen sus habitantes”. Y recordó que los isleños expresaron su posición de forma inequívoca en el referéndum de 2013 y año tras año ante las Naciones Unidas, además de hacerlo directamente con quienes se toman el trabajo de dialogar con la comunidad. “El Reino Unido también apoya el derecho de las Islas Malvinas a desarrollar sus recursos naturales para su propio beneficio económico”, agregó la ministra en relación con los proyectos petroleros, al definir ese punto como una parte integral del derecho a la autodeterminación.

A su vez, encuadró las acciones de Milei en un historial más amplio de tensiones. “Esta no es la primera vez que gobiernos argentinos realizan amenazas económicas contra los isleños”, aunque aclaró que esas presiones no han impedido el notable desarrollo económico de la comunidad a lo largo de los años. En esa línea, McNeill fue directa al señalar que “las medidas anunciadas por el presidente Milei no cambiarán el compromiso inquebrantable del Reino Unido con los isleños”.

El gobierno británico subrayó, además, que mantiene el deseo de preservar una relación moderna y constructiva con Argentina en una serie de intereses compartidos. Sin embargo, McNeill fue enfática en que ese vínculo bilateral no pone en cuestión la posición de Londres: “No puede haber duda alguna sobre nuestro compromiso con los habitantes de las Islas Malvinas, sus derechos democráticos y la soberanía del Reino Unido sobre las islas”.

La ministra cerró la primera parte de su intervención con una referencia a la relación transatlántica. “Estados Unidos es nuestro aliado más cercano. Ellos tampoco tienen dudas sobre nuestro apoyo inquebrantable a los isleños”, señaló.

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