Ruiz no logró colarse en la lista final del Vasco Aguirre. (AP Foto/Julio Cortez)

Marcel Ruiz se perfilaba para ser el eje central de la Selección Mexicana en el pasado Mundial 2026. Sin embargo, su participación se vio comprometida y, aunque hizo todo lo posible por estar lo mejor posible físicamente, no fue suficiente para poder subirse al equipo de Javier Aguirre.

El mediocampista de los Diablos del Toluca contó cuáles fueron los motivos por los que, a diferencia de jugadores como Alexis Vega, Luis Chávez, Gilberto Mora, Santiago Gimenez y Edson Álvarez, no pudo ingresar a la lista de 26 jugadores que representarían al Tri en la justa.

El jugador decidió no tratar su lesión para estar listo. (REUTERS/Raquel Cunha)

¿Qué le dijeron los doctores?

Ruiz explicó que esa decisión llegó después de que salió la lista y cuando él ya estaba jugando en esas condiciones. En ese momento todavía le quedaban la liguilla, las semifinales de ida y vuelta ante LAFC de la Concachampions y la final, por lo que optó por mantenerse disponible y no entrar al quirófano.

Ruiz relató su postura con una frase directa: “Dije: bueno, pues me la juego”, dijo en el podcast de El Escorpión Dorado. También señaló que, aun si ya no entraba, quería seguir jugando y mantenerse con sus compañeros.

Según su explicación, la diferencia con otros casos era que ellos sí estaban en recuperación. En cambio, él seguía lesionado. Por eso sostuvo que su caso médico no entraba en el mismo criterio.

Ruiz lo resumió al hablar de ese momento físico: “Yo no, yo no me estaba recuperando. Yo estaba ahí tronado”. Después precisó que podía jugar, pero eso no significaba que estuviera en rehabilitación ni que el problema se hubiera resuelto.

El futbolista tenía la ilusión de portar el jersey tricolor en esta edición de la Copa del Mundo. (REUTERS/Eloisa Sanchez)

El mediocampista también reconoció que la decisión final pasó por evitar un riesgo mayor. Según contó, eso fue lo que le dijeron: no arriesgarse a que le ocurriera algo más durante la concentración o la competencia.

En ese punto, el jugador dijo que entendía la postura porque su caso podía generar dudas. Incluso señaló que llevar a un futbolista con el ligamento cruzado roto habría sido una apuesta polémica y peligrosa.

Ruiz explicó que desde fuera no conocían a detalle cómo vivía el proceso diario, la rehabilitación y las cargas de trabajo. Por eso consideró lógico que no hubiera plena certeza sobre su condición al momento de evaluarlo.

Ruiz se perfilaba para ser el mediocampista titular en compañía de Erik Lira. (REUTERS/Eloisa Sanchez)

Sí hubo acercamiento del equipo del Vasco Aguirre

También precisó que lo revisaron en una etapa previa, cuando todavía no empezaba a competir de forma regular. Aunque ya entrenaba, todavía no tenía rodaje de partido, algo que influyó en la lectura de su estado físico.

Más adelante, contó que al principio sí sintió miedo. Ese temor aparecía al correr y al probar su cuerpo, sobre todo porque sabía que seguía lastimado y que cualquier movimiento podía ponerlo a prueba.

Con el paso de los partidos, esa sensación cambió. Galaxy fue el primer rival que mencionó al recordar que casi no participó y que jugó cerca de 30 minutos.

Después sumó otro tramo frente al América, donde dijo que se sintió mejor dentro de la cancha. A partir de ahí, agregó, empezó a ganar confianza.

Las acciones defensivas y el hecho de comprobar que no resentía algo peor lo hicieron soltarse más en la cancha, hasta tomar con mayor seguridad la decisión de seguir compitiendo, pero no fue suficiente para obtener un lugar en la lista final y solo pudo competir en la zona de Concacaf.

En el tono relajado de la conversación, el futbolista evitó señalar a médicos o integrantes de su club. Cuando surgieron bromas sobre ambas partes, respondió entre risas y dejó claro que no buscaba culpar a nadie.