Perseguir a los narcotraficantes encabezará la agenda durante la visita del secretario de Estado estadounidense a Colombia, según personas familiarizadas con sus planes.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, entregará un mensaje contundente del presidente Donald Trump al nuevo mandatario de Colombia cuando lo visite esta semana, según dos personas con conocimiento del viaje.

El mensaje: erradicar la cocaína y desmantelar a los grupos de narcotraficantes.

El gobierno de Trump se está embarcando en una ofensiva militarizada contra el narcotráfico que ha comparado con la que emprendió contra Al Qaeda y el Estado Islámico, a medida que busca ejercer un mayor control en América Latina.

Colombia, el mayor productor de cocaína del mundo, ha registrado en años recientes un aumento en su producción, mientras que la demanda mundial de la droga es cada vez mayor. Eso ha desatado un repunte en la violencia a medida que los grupos armados se enfrentan por controlar el territorio y se adentran en países vecinos como Ecuador y Venezuela.

En Abelardo de la Espriella, el presidente de Colombia recientemente elegido, el presidente Trump podría encontrar a un socio entusiasta.

De la Espriella, quien hizo de la promesa de acabar con los "narcoterroristas" un pilar central de su campaña como candidato outsider, ha promovido las operaciones militares contra los grupos de narcotraficantes durante su primer mes en la presidencia. Mientras Rubio se preparaba para su visita, el nuevo líder colombiano publicó imágenes de bolsas para cadáveres que, según afirmó en línea, contenían los cuerpos de miembros de esos grupos que habían sido abatidos.

Desde el día en que De la Espriella asumió el cargo, cuando Estados Unidos anunció un paquete de ayuda de un millardo de dólares para Colombia, ha inscrito a Colombia en la nueva alianza de seguridad del gobierno de Trump, el Escudo de las Américas, y se comprometió a hacer del país su centro de actividades regional. También se ha comprometido a permitir operaciones militares conjuntas con Estados Unidos.

El secretario de Estado planea presionar a De la Espriella para que erradique cientos de kilómetros cuadrados de cultivos de coca, un tema descrito como prioridad para Trump, dijeron las personas con conocimiento de su visita. Al líder colombiano también se le pedirá que despliegue aún más a las fuerzas de seguridad de Colombia y que se enfoque en las redes financieras de los grupos armados. Las dos personas hablaron bajo condición de anonimato para discutir asuntos diplomáticos.

También se espera que Rubio y De la Espriella hablen sobre las capacidades militares colombianas. Si bien Colombia ha tenido durante mucho tiempo uno de los ejércitos más avanzados de la región, los expertos dicen que se ha visto mermado por recortes de fondos, una flota disminuida de helicópteros y la falta de equipos como sistemas de protección contra drones.

Gimena Sánchez, directora para los Andes de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos, dijo que, junto con las operaciones conjuntas contra los traficantes, era probable que De la Espriella mencionara durante la visita de Rubio el paquete de ayuda prometido. También podría abordar la posibilidad de que el gobierno de Trump reduzca los aranceles a Colombia y proporcione más ayuda con los esfuerzos de reconstrucción tras el devastador terremoto del mes pasado.

En respuesta a preguntas detalladas, el Departamento de Estado se remitió al anuncio del viaje de Rubio. Uno de los objetivos, se dice en el comunicado, era "fortalecer la cooperación en el combate conjunto contra el narcoterrorismo".

En el segundo mandato de Trump, su gobierno se ha concentrado en el tráfico de drogas y ha justificado ataques letales contra personas que el gobierno afirma que son traficantes --a menudo sin pruebas-- al designarlos como terroristas.

El segundo gobierno de Trump ha agregado alrededor de 20 nuevos grupos latinoamericanos a una lista de organizaciones terroristas extranjeras. Estos incluyen pandillas transnacionales como el Tren de Aragua de Venezuela; disidencias de un grupo rebelde alguna vez poderoso en Colombia, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, conocidas como las FARC; y bandas de narcotráfico enfrentadas en Ecuador.

El mes pasado, el general Francis Donovan, comandante del Comando Sur de Estados Unidos, viajó a Colombia y Ecuador para discutir operaciones conjuntas --las cuales ambos países han autorizado-- y el riesgo de que perseguir a los traficantes colombianos pueda hacer que más de ellos atraviesen la frontera con Ecuador.

Sánchez, la experta regional, dijo que, si bien los civiles han pagado un precio en años recientes a medida que empeoraban los enfrentamientos entre grupos armados, podría volverse aún más peligroso para ellos si se despliegan más fuerzas militares. Eso también podría llevar a violaciones de derechos, dijo.

Y aumentar la presión para erradicar los cultivos de coca plantea riesgos para la salud, dijo Sánchez. En 2015, Colombia detuvo la fumigación aérea tras una advertencia de la Organización Mundial de la Salud sobre los efectos del herbicida usado para erradicar los cultivos de coca, el glifosato.

Sánchez dijo que le preocupaba la reanudación de la fumigación aérea, incluso si fuera con otra sustancia química. "Tiene consecuencias ambientales y para la salud y acaba con los cultivos de alimentos de la gente", dijo. Y para los residentes, dijo, "se siente como si fuera una invasión".

Rubio también planea abordar las relaciones comerciales con China durante su visita. Estados Unidos está buscando poner a una mayor parte de América Latina bajo su control y crear condiciones favorables para la inversión estadounidense.

El mes pasado, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, viajó a China para reunirse con sus líderes, una medida que corría el riesgo de molestar a funcionarios estadounidenses. La economía de Ecuador está profundamente entrelazada con China, que financió un importante proyecto de presa hidroeléctrica y es el mayor comprador de camarón ecuatoriano. Noboa dijo a los periodistas que los negocios con China debían continuar.

Perú, liderado por la presidenta Keiko Fujimori, recientemente elegida, también mantiene amplios lazos comerciales con China.

También se espera que Rubio busque compromisos de los líderes en relación con la migración y las deportaciones, según las personas familiarizadas con su agenda.

José María León Cabrera colaboró con reportería desde Quito, Ecuador.

Annie Correal es corresponsal para América Latina del Times.

José María León Cabrera colaboró con reportería desde Quito, Ecuador.