
La confirmación de Medicina Legal sobre la muerte de tres menores en los bombardeos registrados contra las disidencias de las Farc en El Retorno (Guaviare), durante la Operación Amón, causó una fuerte respuesta de Save the Children, pero también de la exsenadora del Centro Democrático María Fernanda Cabal, que, a través de sus redes sociales, expresó fuertes opiniones sobre la postura de esta organización de orden internacional.
El bombardeo, ordenado por el presidente de la República, Abelardo de la Espriella, tuvo como objetivo la estructura de Alexander Díaz Mendoza, alias Calarcá, y entre los muertos había dos adolescentes de 15 años y otro de 16. A partir de esa confirmación, la organización pidió reforzar la protección de la niñez, a lo que Cabal reaccionó y criticó el reclutamiento y el uso de menores por grupos armados.
Aunque el Gobierno defendió la legalidad de la operación y responsabilizó a los grupos armados por usar menores como escudos humanos o combatientes, Save the Children expresó su preocupación por la muerte de los tres adolescentes y sostuvo que el caso refleja el costo que la guerra impone a la niñez reclutada.
En ese sentido, la ONG afirmó que en Colombia no se pueden seguir normalizando estos hechos.

El llamado de Save the Children por la protección de la niñez
En su misiva, que tuvo impacto en las plataformas digitales, al tener alcance internacional, la organización recordó que el reclutamiento, uso y utilización de menores de 18 años por grupos armados está prohibido sin excepción. También precisó que esa prohibición figura en el Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño, aprobado por Colombia mediante la Ley 833 de 2003.
Según expresaron, un menor reclutado mantiene su condición de víctima en cualquier fase de una acción armada. “Un niño, una niña o un adolescente reclutado es una víctima antes, durante y después de cualquier operación militar”, afirmó la organización en relación con lo ocurrido en El Retorno, en una ofensiva militar en la que se mencionó, inicialmente, que había caído alias Juan Antonio Agudelo, alias Urías Perdomo.
La entidad añadió que la presencia de menores no debe detectarse solo después de los ataques. “Su presencia no puede descubrirse después, en los balances de Medicina Legal: debe ser prevista antes, en la inteligencia, la planeación y la decisión de atacar”, señaló la ONG.
De hecho, María Mercedes Liévano, directora país de Save the Children, elevó una clara petición tanto a los grupos armados como al Estado colombiano.

“Hacemos un llamado urgente a los grupos armados para que cesen de manera inmediata el reclutamiento, uso y utilización de niñas, niños y adolescentes, y al Estado colombiano para que fortalezca las medidas de prevención del reclutamiento y de protección de la niñez en los territorios afectados por el conflicto armado”, afirmó Liévano, que lidera esta organización en Colombia desde mediados de abril de 2024.
María Fernanda Cabal se despachó: “Los escudos humanos son el arma de los cobardes”
Ante esto, la reacción de la exsenadora María Fernanda Cabal se centró en el reclutamiento y en la respuesta institucional frente a ese fenómeno.
A través de su perfil de X, la política cuestionó el pronunciamiento de la organización y relacionó el hecho con un término que atribuyó a la caravana de alias Calarcá: el de ‘descongelarse’, que se le escuchó al otrora exalto comisionado para la Paz Danilo Rueda, y que en su momento desató la controversia.

“¿También se ‘descongelaron’? No dijeron nada con el aumento salvaje del reclutamiento, cientos de niñas desde el Cauca al Guaviare; ustedes mudos inclusive cuando el Ejército detuvo la caravana de alias Calarca con un niño secuestrado, y los bandidos quedaron libres por cuenta de Petro y la fiscal”, expresó la excongresista, que está en la conformación de su nuevo partido político, tras la escisión pedida al Centro Democrático.
Asimismo, la excongresista Cabal también defendió la continuidad de las operaciones militares y apuntó al uso de menores por parte de los grupos armados. }
“Por estos comunicados es que los terroristas reclutan más. Los escudos humanos son el arma de los cobardes para luego frenar operaciones que sí salvan miles de vidas”, remarcó la excongresista vallecaucana.
El caso dejó dos exigencias en el centro de la discusión: por un lado, la de la organización no gubernamental, que está centrada en frenar el reclutamiento forzado y evitar que la situación de los menores se establezca solo cuando terminan las operaciones y comienzan las identificaciones forenses; y por el otro, la de la exsenadora, que criticó lo que para ella es el silencio de estos colectivos frente al flagelo del reclutamiento.