Mario Pergolini reveló el origen de la relación que mantiene desde hace décadas con la banda británica Iron Maiden, un vínculo que se remonta a la época en la que conducía su recordado programa Hacelo por mí, a principios de los 90, y que se afianzó años después a partir de un interés compartido con el cantante Bruce Dickinson por la aviación. El conductor compartió la anécdota en una charla radial junto a Evelyn Botto y Agustín “Rada” Aristarán.

Según relató el conductor, el primer contacto se dio cuando la banda visitó su ciclo televisivo en una época en la que él usaba el pelo largo y camisas de colores llamativos. “Yo, pelo largo. Tenía unas camisas tremendas”, recordó el conductor sobre su estética de aquellos años, un detalle que quedó grabado en la memoria del cantante de la banda.

El episodio central de la historia ocurrió un año más tarde, cuando el conductor de Otro Día Perdido (Eltrece) viajó a Estocolmo junto a su esposa. En medio de un encuentro casual en la calle, el conductor se cruzó con Dickinson, quien lo reconoció de inmediato pese al paso del tiempo. “El de las camisas feas”, fue la frase con la que el cantante lo identificó al verlo, según contó Mario entre risas.

El reencuentro en Estocolmo terminó con una invitación de Bruce Dickinson para ver el concierto de Iron Maiden (REUTERS)

Aquel reencuentro en la capital sueca derivó en una invitación directa por parte del músico británico. Dickinson le recomendó visitar un supuesto barco vikingo en la ciudad y le entregó dos entradas para presenciar el concierto que la banda ofrecía esa noche en Estocolmo. “Y me dice, vayan a ver el barco vikingo que está acá, que está buenísimo. Y me dice: ‘Venime a ver al concierto’”, relató Pergolini sobre el ofrecimiento del cantante.

La búsqueda del barco vikingo, sin embargo, resultó infructuosa. “Empezamos a buscar por todos lados el barco vikingo, y averiguamos, y no había ningún barco vikingo”, explicó el conductor, quien remarcó que ni él ni su esposa lograron identificar la embarcación mencionada por Dickinson, entre bromas de sus compañeros de programa sobre la posibilidad de que el cantante hubiera visto algo que solo existía en su imaginación debido al consumo de alguna sustancia.

Respecto del show al que asistió esa noche gracias a las entradas del cantante, Mario fue contundente en su descripción. “Fue un desastre el concierto”, afirmó, y agregó que la propia banda parecía ser consciente de las dificultades técnicas durante la presentación, al punto de que los músicos se reían entre ellos mientras continuaban tocando sobre el escenario.

Pergolini afirmó que el concierto de Iron Maiden en Estocolmo tuvo problemas técnicos y lo definió como un desastre (Captura de video)

El vínculo entre ambos se sostuvo con el correr de los años a partir de un interés compartido por la aviación. Según explicó Pergolini, el vocalista combina su carrera musical con otras actividades, entre ellas la esgrima olímpica, la docencia en literatura británica y el pilotaje de aviones, una afición que también documentó en distintos materiales audiovisuales. El cantante suele pilotear personalmente la aeronave que utiliza la banda durante sus giras internacionales.

Esa coincidencia de intereses se convirtió, según el propio conductor, en la llave para acceder al músico en distintas oportunidades profesionales. “Y no le gusta dar notas. Y cada vez que le quise pedir una nota, le empecé hablando de aviones, que a mí también me gustan, y ahí tenemos una gran relación con los Maiden”, explicó Mario sobre la estrategia que utilizó para entablar diálogo con Dickinson en distintas ocasiones.

Consultado sobre si mantiene contacto habitual con los integrantes de la banda a través de mensajes, Pergolini aclaró que la comunicación no es tan fluida como podría suponerse. “No, para nada”, respondió de manera directa cuando le preguntaron si se escribían con frecuencia, y remarcó además que no utiliza aplicaciones de mensajería instantánea, motivo por el cual quienes necesitan comunicarse con él deben recurrir a mensajes de texto convencionales.