Marius Borg a su llegada a la Catedral de Oslo para el funeral de Harald V de Noruega (GRUPO GROSBY).

La familia real noruega ya se dirige a la Catedral de Oslo para despedir al rey Harald V. Entre los miembros del entorno más cercano que han abandonado este miércoles el Palacio de Skaugum se encuentra también Marius Borg Høiby, hijo de la reina Mette-Marit y nieto ‘postizo’ del fallecido monarca, cuya presencia en el funeral está rodeada de una especial expectación por su actual situación judicial.

Las imágenes difundidas por medios noruegos muestran al joven de 29 años saliendo de Skaugum en una de las limusinas de la Casa Real. En el mismo convoy viajaban su madre, la reina Mette-Marit; el rey Haakon VIII; y los hijos de la pareja, la princesa heredera Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus.

Marius ha ocupado un discreto lugar en el vehículo, protegido de las cámaras y con gafas de sol y auriculares. Su presencia confirma que, pese a las circunstancias que atraviesa actualmente, ha recibido autorización para abandonar temporalmente su residencia y acompañar a su familia en uno de los días más importantes para la Corona noruega.

Marius Borg Hoiby, hijo de la reina Mette-Marit, camina como parte del cortejo fúnebre que acompaña el féretro del rey Harald de Noruega mientras es trasladado desde el Palacio hasta la Catedral de Oslo el día de su funeral, en Oslo, Noruega, el 9 de septiembre de 2026. (NTB/Heiko Junge vía REUTERS).

Su llegada a la Catedral

El hermano de la princesa heredera ha cambiado de coche antes del acto y se ha unido a sus primas, las hijas de la princesa Marta Luisa y Ari Behn. Los cuatro han entrado al lugar junto al consejo fúnebre liderado por el rey Haakon, Ingrid Alexandra, Svere Magnus y Marta Luisa. Tras ello, se han situado las casas reales que han acudido al acto, donde no han faltado los reyes Felipe y doña Letizia.

Una vez dentro del templo, el joven se ha posicionado en segunda fila, detrás de sus padres y sus hermanos, junto a sus primas. Además, no ha faltado su nombre en la corona de flores familiar, destacando así que, a pesar de sus incidentes penales, siempre ha sido uno más de la familia real noruega.

Marius Borg Hoiby, hijo de la reina Mette-Marit, camina como parte del cortejo fúnebre que acompaña el féretro del rey Harald de Noruega mientras es trasladado desde el Palacio hasta la Catedral de Oslo el día de su funeral, en Oslo, Noruega, el 9 de septiembre de 2026. (NTB/Heiko Junge vía REUTERS).

Días de tensión judicial

Y es que la asistencia de Marius al funeral no es un asunto menor. El hijo de Mette-Marit se encuentra actualmente sometido a vigilancia electrónica y debe permanecer en Skaugum, salvo determinadas excepciones contempladas por la Justicia.

El tribunal de Oslo decidió este lunes prolongar durante cuatro semanas esta medida, que establece que debe permanecer en su domicilio hasta el próximo 5 de octubre, excepto cuando necesite salir por cuestiones relacionadas con el trabajo, los estudios, tratamientos médicos o determinados asuntos familiares.

El funeral de Harald ha quedado precisamente fuera de esas restricciones. Las autoridades noruegas han permitido que Marius abandone temporalmente Skaugum para asistir a la ceremonia y despedirse de su abuelo junto al resto de la familia.

Su aparición pública llega además después de varias jornadas en las que su situación judicial ha vuelto a ocupar titulares. Marius continúa sometido a controles periódicos de drogas y a una vigilancia estrecha mientras se resuelve el futuro de los recursos presentados por su defensa.