
La selección marroquí cuenta con varios jugadores nacidos en España. En el Mundial de Estados Unidos, seis de sus convocados (Munir Mohamedi, Achraf Hakimi, Chadi Riad, Ismael Saibari, Brahim Díaz y Ayoube Amaimouni), crecieron en ciudades españolas. No es el único caso, pues de sus 26 futbolistas 19 nacieron fuera del país norteafricano, entre los que destacan Bélgica y Francia. Marruecos sigue de cerca desde pequeños a muchos futbolistas que tienen la opción de jugar con su país.
Uno de los casos más relevantes es Lamine Yamal. Walid Regragui, entrenador de Marruecos hasta hace unos meses, ha explicado en una entrevista con Atheer que la Federación Marroquí de Fútbol intentó incorporar a la joven estrella del Barça cuando tenía 14 años, antes de que el futbolista optara por representar a España. El técnico ha relatado que llevó personalmente el caso y que mantuvo reuniones con la familia de Lamine hace años.
Esta captación de jóvenes futbolistas para tratar de convencerles sí ha tenido éxito en muchos casos. Otros jugadores, como los mencionados que disputaron este Mundial, sí que acabaron siendo seducidos por la opción de llevar la camiseta del país de sus padres. Como contó Alberto Edjogo-Owono, comentarista especializado en fútbol africano, durante una retransmisión, a él ya le constaba que Marruecos buscó la opción de Lamine y explicó que es una técnica habitual.
El caso de Lamine Yamal
“El primer dossier que llevé con el presidente fue el de Lamine Yamal. Tenía 14 años”, comienza explicando Regragui en la entrevista. El técnico marroquí recuerda que, al conocer el nombre del juvenil, le aseguraron que era “el futuro Messi”. Entonces, fue cuando la federación organizó conversaciones con la familia y entorno del futbolista. “Nos reunimos con su padre y con su representante. Los llevamos a Marruecos y hablamos con ellos”, relata el entrenador.
Según explica, las gestiones avanzaron durante un período prolongado. “Todo iba bien”, dice el entrenador. Sin embargo, dos años después, Yamal tomó la decisión de jugar. “Coach, tomé la decisión. Quiero jugar con España”, afirmó el joven de entonces 16 años. “Fue su elección. Nosotros hicimos nuestro trabajo para tratar de convencerlo”, relata, tras contar que lo aceptó y le deseó la mejor de las suertes.
El “Scouting de diáspora” de Marruecos
La Liga Business School destaca el modelo de captación de talento de Marruecos como un caso de estudio sobre el scouting internacional. El análisis sostiene que una amplia base de jugadores con doble nacionalidad no asegura por sí sola el éxito deportivo: la diferencia está en detectar, convencer y desarrollar a esos futbolistas dentro de un proyecto estable. Según la institución, la Federación Marroquí de Fútbol ha articulado una red de observadores, analistas, entrenadores y responsables federativos para seguir a jugadores formados fuera del país. La continuidad de ese sistema ha permitido sostener el trabajo más allá de los cambios de técnicos y dirigentes.
La escuela de La Liga también subraya el peso de la identidad en el proceso. El contacto con los jóvenes, el diálogo con sus familias y la presentación de un proyecto competitivo resultan determinantes a la hora de elegir entre Marruecos y otras selecciones. El caso de Lamine Yamal expone, a la vez, los límites de esa estrategia, que pasa por convencer a un adolescente de escoger la Selección de su futuro, aunque jugar con las inferiores nunca te cierra la puerta a cambiar más adelante.