Marta Fort habló sobre su deseo de ser madre: “Que sean rubios de ojos claros”
Buenos Aires, 1 septiembre (NA) -- La influencer Marta Fort se sinceró sobre su deseo de convertirse en madre y reflexionó sobre el método que eligió su padre, Ricardo Fort, para traerla al mundo a ella y a su hermano Felipe. Según supo la Agencia Noticias Argentinas, la joven habló sobre la idea de
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Buenos Aires, 1 septiembre (NA) -- La influencer Marta Fort se sinceró sobre su deseo de convertirse en madre y reflexionó sobre el método que eligió su padre, Ricardo Fort, para traerla al mundo a ella y a su hermano Felipe.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, la joven habló sobre la idea de ser madre a través del vientre subrogado, si es que no se encuentra en pareja a cierta edad: “Yo dije que si a mis treinta y cinco o treinta y seis años estoy soltera, no tengo planes con nadie y no hay nada encaminado para que yo pueda ser madre naturalmente, lo tengo de esa forma, porque yo madre quiero ser por A o por B”, declaró en Puro Show.
En ese sentido, aclaró cuáles son sus preferencias para adoptar ese método: “Si los tengo de esa forma, que sean rubios de ojos claros y si no, que sean morochos”.
Además, opinó sobre quienes están en contra del procedimiento: “¿Sabés lo que pasa? Si está en contra de ese método, es porque la persona que la tuvo no la acompañó como tal”, sostuvo, refiriéndose a una activista que nació por vientre subrogado.
Marta destacó la gran familia que tiene, a pesar de no tener una madre biológica: “Porque yo tuve papá, no tuve mamá, pero al mismo tiempo tuve una mamá adoptiva, quizás si se le quiere decir así, que es Marisa, que fue mi niñera. Lo tuve a Gustavo, lo tengo a César, mi abogado. Estoy llena de familiares adoptivos, como mis tíos”.
“Si uno está bien acompañado, el método es lo de menos”, aseguró.
La influencer recordó cómo vivió su infancia siendo hija a través de ese método: “Fue difícil nuestro caso porque fuimos los primeros. Entonces, cuando a nosotros nos hacían entrevistas o nos comunicábamos con nuestros compañeros, con los profesores mismos, todos nos miraban con pena, como diciendo: ‘Ay, se le murió la madre o la abandonó la madre y no le quieren decir’”.
Pero aclaró que no sufrió, porque su padre no lo permitió: “Nunca nos pesó porque siempre fuimos seguros de cómo, de con quiénes... No teníamos un solo papá, teníamos un papá, teníamos un padrino, teníamos una niñera. Estoy llena de gente adoptiva que nunca me hace sentir sola, nunca me hizo sentir sola”.
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