
Hay algo que no encaja en el sistema: muchas personas han dedicado más de 40 años de su vida a trabajar y cotizar a la Seguridad Social, pero cuando deciden jubilarse antes de la edad legal son castigadas con una penalización en su pensión. El resultado se traduce en recortes perpetuos, únicamente por dejar el trabajo unos meses o años antes, aunque ya hayan contribuido al sistema mucho más de lo que exige el periodo mínimo.
Esta es la situación a la que se enfrentan Manuel Guarino, Antonio Matinero, Nieves Fernández y José Lobo, personas jubiladas que acumulan entre 43 y 46 años cotizados y que han decidido dar un paso adelante y entregar este jueves en el Congreso las firmas que han recogido en la plataforma Change.org para reclamar la eliminación de los coeficientes reductores en la jubilación anticipada de quienes han cotizado más de cuatro décadas.
La entrega de firmas llega después de que el PSOE y el PP tumbaran el pasado mes de junio en el Congreso la reforma para eliminar las penalizaciones a las personas jubiladas que se retiren de forma anticipada con más de 40 años cotizados. La propuesta, impulsada por Podemos, contó con el respaldo de Sumar, Junts, UPN y Coalición Canaria, mientras que Vox se abstuvo.
Tras la votación, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, criticó el rechazo de la iniciativa en su perfil de la red social X: “El PP y el PSOE votan en contra de que las personas jubiladas que han cotizado más de 40 años puedan cobrar su pensión completa. El bipartidismo contra los jubilados, otra vez, como en 2011, como siempre. Armas sí, pensiones no. Esto es insoportable”, sostuvo. La enmienda planteaba suprimir los coeficientes reductores que disminuyen la cuantía de la pensión en las jubilaciones anticipadas de quienes han cotizado más de 40 años.
El Gobierno, por su parte, estimó que la medida tendría un coste anual de 3.358 millones de euros: 1.345 millones corresponderían a las jubilaciones anticipadas voluntarias y los 2.013 millones restantes, a las involuntarias.

Cuatro historias y un mismo muro
Los cuatro pensionistas que este jueves entregarán las firmas recogidas pedirán a los grupos parlamentarios que retomen la reforma, pues son muchas las personas con largas carreras de cotización afectadas.
En el caso de Manuel Guarino, que ha cotizado 43 años de su vida, en su mayoría como enfermero de la sanidad pública, se jubiló solo seis meses antes de la edad ordinaria y ese pequeño anticipo se tradujo en una rebaja de 50 euros al mes para siempre. “Después de trabajar más de 40 años, de servir a la sociedad, el sistema me castiga de por vida por jubilarme unos meses antes”, lamenta en su petición, apoyada ya por 50.000 personas.
Antonio Matinero no buscaba jubilarse antes. Pero la crisis, el cierre de su estudio de delineante y la imposibilidad de encontrar un empleo le empujaron al retiro anticipado, explica. Tras 45 años de sueldo y cotizaciones, también se le impuso una penalización. Este jubilado no solo ha movilizado a otros afectados también con más de 50.000 apoyos, sino que representa a Asjubi40, asociación que da voz a quienes están en su misma situación.
Nieves Fernández llegó a acumular 46 años y dos meses cotizados, sin haber cobrado “ni un solo día de paro”. A los 63 años, el desgaste físico la llevó a solicitar la jubilación anticipada, de forma que su pensión también quedó recortada. En su caso ha reunido 42.000 firmas.
José Lobo empezó su vida laboral cuando apenas era un adolescente, a los 14 años, y ha cotizado 45 años y medio. El mercado laboral le expulsó con un contrato temporal a los 61 y la única salida fue la jubilación anticipada: su castigo, una reducción del 24% en la pensión. “¿No es suficiente cotizar 45 años y medio?”, pregunta en su campaña, que ha sumado más de 33.000 apoyos.
Como ellos, miles de trabajadores con largas carreras de cotización afrontan ahora la misma disyuntiva: prolongar su vida laboral durante varios años o aceptar una reducción permanente de la pensión si se jubilan antes de la edad legal. En 2026, la edad ordinaria de jubilación se sitúa en los 65 años para quienes acrediten al menos 38 años y tres meses de cotización, mientras que quienes no alcancen ese período deben esperar hasta los 66 años y 10 meses.
Cabe recordar que en noviembre de 2025 el Congreso aprobó una moción que instaba a eliminar estas penalizaciones para quienes hubieran cotizado más de cuatro décadas, pero entonces carecía de carácter legislativo y no suponía una obligación legal, tan sólo era una llamada a la acción.



