
Un joven de 26 años murió este domingo en Rosario tras ser atacado a tiros en la zona sur de la ciudad. La víctima fue identificada como Cristian Agustín Robles.
El ataque ocurrió cerca de las 19.30 del sábado en inmediaciones de Ayacucho al 4100, en el sur rosarino. La escena, según la reconstrucción preliminar, se desarrolló dentro del acceso a una vivienda a la que se llega por un pasillo. Allí, se encontraba Robles cuando dos personas ingresaron y efectuaron varios disparos.
Hasta el momento, los agresores no fueron identificados. Los tiros impactaron en el cuerpo del joven cuando estaba en una especie de patio delantero del domicilio. Esa secuencia constituye, por ahora, el núcleo de la investigación que encabeza el fiscal Franco Tassini, de la Unidad Especializada en Violencias Altamente Lesivas.
Tras la balacera, y según informó el portal Rosario3, Robles fue llevado en un vehículo particular hasta el Hospital Provincial. Los médicos constataron heridas de arma de fuego en el cuello y el tórax. Horas después, durante la madrugada del domingo, se confirmó su muerte a causa de la gravedad del cuadro.
La intervención judicial se activó con distintas medidas de prueba sobre el lugar del hecho y sobre el entorno de la víctima. Por disposición del fiscal Tassini, personal del gabinete criminalístico hizo un relevamiento de la escena, tomó fotografías y levantó rastros que puedan resultar útiles para establecer la mecánica del ataque y la posible identidad de quienes dispararon.

Entre las diligencias ordenadas por la Fiscalía también figura la toma de testimonios a familiares y vecinos. Ese paso busca reunir elementos sobre movimientos previos, ruidos, ingresos al pasillo, posibles discusiones o referencias que permitan orientar la pesquisa. A eso se suma el relevamiento de cámaras de seguridad públicas y privadas de la zona, en un intento de reconstruir el recorrido de los agresores.
La investigación se concentra ahora en dos ejes centrales. Por un lado, intenta identificar a los autores materiales. Por otro, procura determinar la motivación del ataque, un aspecto que hasta el momento no fue establecido de manera oficial. La Fiscalía informó que las medidas para avanzar sobre ambos puntos siguen en curso.
Hasta ahora, las autoridades no informaron detenciones vinculadas con el caso ni difundieron características de los atacantes. Tampoco se comunicó el secuestro de armas ni la existencia de un vehículo identificado en la huida. La ausencia de esos datos convierte al trabajo sobre rastros, cámaras y declaraciones en una pieza central del expediente.
La causa por el hecho quedó en manos del fiscal Franco Tassini, dentro de una estructura del Ministerio Público de la Acusación que interviene en hechos de alta lesividad.
Días antes, la violencia volvió a ser noticia en Rosario, cuando asesinaron a Juan José Gómez, alias JotaJota, quien había sido ladero de Andrés “Pillín” Bracamonte en la barra de Rosario Central, y luego se desempeñaba como mandadero de Los Monos, que lideran la barra de Newell’s.
El crimen ocurrió el 26 de agosto pasadas las 23 en un complejo de departamentos en la calle Garibaldi al 2400. En cuestión de minutos, fue abordado por dos personas que presuntamente se habrían bajado de un Peugeot oscuro; sin mediar palabra, le dispararon cinco veces a quemarropa. Los vecinos de la zona llamaron a la Policía y también llegó una ambulancia. Cuando arribó al hospital Clemente Alvarez y a pesar de los esfuerzos médicos, ya había fallecido.