La Justicia de Campana condenó a prisión perpetua a Juan José Cruza por el triple femicidio ocurrido el 20 de marzo de 2023 en Zárate. El hombre, que era la expareja de Eliana Sabrina Rodríguez y padre de una de sus hijas, fue encontrado responsable de los asesinatos de la mujer y de Sofía y Renata, de 7 y 3 años.
“Ninguna condena puede reparar semejante dolor, pero finalmente hubo una respuesta de la Justicia”, dijo a TN Estela Rodríguez, madre y abuela de las víctimas. Y agregó: “Necesitábamos que se reconociera lo que pasó y que el responsable recibiera la pena que corresponde”.
Así, la mujer intentó poner en palabras lo que significa para una familia atravesar un crimen que todavía duele como el primer día. En ese escenario, la sentencia fue un alivio pero también la enfrentó nuevamente con los momentos más difíciles de la investigación.
“Es un momento muy difícil, porque la condena también hace que todo lo que vivimos se vuelva todavía más real”, contó Estela. Al mismo tiempo, aseguró que siente que “se cerró una etapa muy dolorosa” y que ahora pueden empezar, “de a poquito, a mirar hacia adelante”.
Durante el proceso quedaron preguntas que nunca tuvieron respuesta. Cruza se negó a declarar y tampoco estuvo presente durante el juicio. “Uno necesita entender cómo una persona puede llegar a hacer algo tan terrible, y nosotros nunca tuvimos la oportunidad de escuchar de su propia boca por qué lo hizo”, lamentó Estela, y subrayó: “Su silencio nos quitó esa posibilidad”.
Pero enseguida puso el foco en algo todavía más profundo: “Nada de lo que pudiera haber dicho iba a cambiar lo que hizo ni el dolor que dejó en nuestra familia. Nada va a devolverme a mi hija Eliana ni a mis nietas Sofía y Renata”.
El triple femicidio de Zárate
El 20 de marzo de 2023, Cruza irrumpió en la casa ubicada a pocos metros del cruce de 3 de Febrero y Pavón y atacó a Eliana Rodríguez, de 30 años, mientras dormía. Primero la golpeó y después le provocó una herida mortal en el cuello con un cuchillo tipo serrucho.
Pero la violencia no se detuvo con el femicidio de su expareja. El agresor también asesinó a la hija mayor de la mujer - fruto de una relación anterior-, de 7 años, y a la nena que tenían en común, Renata, de apenas tres.
Las dos menores sufrieron más de 30 puñaladas, traumatismos de cráneo y fracturas en las mandíbulas. Ambas, también, murieron en el acto.
Fue entonces cuando Cruza puso en marcha una gran puesta en escena para garantizar su impunidad: incendió la casa, dejó los cuerpos encerrados para eliminar las pruebas y recién entonces fue a reunirse con un grupo de amigos, en la esquina del lugar.
Cuando el fuego se hizo evidente, el triple femicida fingió sorpresa y hasta colaboró en el rescate, simulando desesperación.
Finalmente, escapó pero no llegó muy lejos. Lo detuvieron horas más tarde en la casa de sus padres.
En la escena, los peritos hallaron un cuchillo de cocina ensangrentado, un bolso con 51 envoltorios de cocaína y 46.000 pesos en efectivo. Cruza tenía antecedentes por robo calificado y estaba bajo salidas transitorias, pero se encontraba prófugo desde febrero por no haber regresado al penal.
Los detalles de la investigación y el juicio
Uno de los aspectos más dolorosos de la investigación fue conocer que Sofía, la hija mayor de Eliana, había sido abusada sexualmente antes del crimen. Para la familia, esa revelación significó atravesar una tragedia dentro de otra.
“Para nosotros fue algo muy doloroso y muy difícil de asimilar”, relató Estela. Y agregó: “Tuvimos que enterarnos de situaciones que jamás hubiéramos querido conocer, y además hacerlo en medio de una tragedia que ya era insoportable”.
Para ella, el dato adquirió una dimensión todavía más dolorosa al comprender con crudeza que ese había sido el desencandenante de la tragedia.
“Eliana era una mamá que estaba tratando de proteger a su hija. Saber que había descubierto una situación así y que después ocurrió lo que ocurrió nos generó muchísimo dolor, impotencia y preguntas”, relató.
En relación a los detalles del crimen que surgieron con el avance de la investigación, Estela expresó: “Hubo momentos en los que sentíamos que cada nueva información volvía a abrir la herida”.
Asimismo, apuntó: “Seguimos adelante porque necesitábamos justicia para Eliana, Sofía y Renata”.
“No quiero que sean solamente nombres dentro de un expediente”
El triple femicidio dejó una herida que, para Estela, nunca va a desaparecer. “Sé que el dolor no se va a ir, porque ellas nos van a faltar toda la vida”, reconoció. Sin embargo, después de la condena que se conoció días atrás, quiere que la historia de las tres víctimas no quede reducida al expediente judicial ni a la violencia con la que fueron asesinadas.
“Yo quiero que se las recuerde por quienes fueron y no solamente por la manera terrible en que murieron”, manifestó Estela, sobre el final de la entrevista con TN.
Y cerró con una frase que resume el pedido que atraviesa su duelo: “Quiero que sus nombres queden asociados también al amor, a la familia y a la memoria. Porque antes de ser víctimas de un triple femicidio, fueron mi hija y mis nietas. Y eso es lo que nunca quiero que se olvide”.
El caso fue caratulado como “triple homicidio agravado” y quedó a cargo del fiscal Alberto Gutierres de la UFI 7 de Zárate. El proceso judicial se desarrolló en los Tribunales de Campana, donde los magistrados dictaron la condena a reclusión perpetua.



