La interna Menem-Duhalde fue sangrienta: Duhalde llegó a decir que el asesinato del fotógrafo José Luis Cabezas era un “muerto” que le habían tirado. La interna entre Kirchner y Duhalde también fue feroz: Cristina llegó a tratar a Duhalde de “el Padrino.” La interna entre Cristina y Massa fue tremenda: llegaron a mandar un gendarme armado a la casa de Massa en Tigre. La interna entre Alberto y Cristina fue violenta, grosera, ordinaria y vulgar: Cristina llegó a decir que Alberto no podía mostrar su celular, y hasta mandó a renunciar a varios ministros en simultáneo.

Por eso lo que está pasando ahora no es nuevo. La historia se repite: primero como tragedia y después como farsa. Cristina y Kicillof se van a lastimar todo lo que puedan hasta que llegue el momento de las elecciones.

Anoche, Máximo Kirchner alentó a los militantes de La Cámpora directamente a cantar contra Kicillof. ¿Qué cantaban? “Cristina es la conducción, vamos a ver si lo entienden. Somos soldados de Perón y la Patria no se vende. Yo siempre te voy a seguir, no me importa lo que digan. Y si querés otra canción, vení y te presto la mía”. ¿Quién pedía otra canción? ¿Quién pedía nuevas melodías? ¿Quién pedía actualizar el repertorio? Kicillof. Anoche, Máximo Kirchner le contestó que se metiera las nuevas canciones en el bolsillo trasero del pantalón.

Y en todo caso: ¿en serio Kicillof es lo nuevo?

  • Viceministro de Cristina.
  • Ministro de Cristina.
  • Director de Aerolíneas de Cristina.
  • Director de YPF de Cristina.
  • Diputado de Cristina.
  • Gobernador puesto por Cristina.

No luce como algo “nuevo”.

Ya se le empieza a animar a la familia Kirchner un personaje bastante menor como Alicia Castro, la sindicalista K que tuiteó: “¿A alguien le parece buena idea, en el aniversario de un intento de magnicidio, cantar cancioncitas contra Axel?”.

Roberto Navarro dice que el liderazgo de Cristina está terminado y le está pidiendo que dé un paso al costado. Uno de los voceros más fieles de la causa kirchnerista está diciendo que Cristina tiene que correrse. El mismo Navarro mandó al frente al senador Wado de Pedro por el voto a los jueces propuestos por Milei. Los senadores kirchneristas votaron para que el juez Pablo Yadarola —uno de los más atacados por Cristina y La Cámpora por el caso Lago Escondido— ascienda a la Cámara Federal porteña. Víctor Hugo Morales también se indignó. ¿Sabés quién mandó a votar esos jueces? La señora desde San José 1111. La misma que después dice “lawfare”, “Comodoro Pro”, “qué horror la justicia”.

Máximo Kirchner alentó a los militantes de La Cámpora directamente a cantar contra Kicillof. (Foto: Reuters)
Máximo Kirchner alentó a los militantes de La Cámpora directamente a cantar contra Kicillof. (Foto: Reuters)

Lo que están disputando es claro: poder, cajas y lapicera. Quién manda, quién maneja la plata y quién arma las listas.

  • La Dirección de Educación de la Provincia: $10,66 billones. La manejaba Alberto Sileoni —hombre de Cristina— pero Kicillof lo echó y puso a Flavia Terigi.
  • Seguridad: $3,29 billones. La manejaba Berni —hombre de Cristina— pero Kicillof lo echó y puso a Javier Alonso.
  • Loterías y Casinos: $1,77 billones. La manejaba Insaurralde, pero Kicillof se lo sacó de encima y puso a Gonzalo Atanasof.
  • Infraestructura: $1,20 billones. La manejaba Leo Nardini —hombre de Máximo Kirchner— pero Kicillof lo echó y puso a Gabriel Katopodis.

Ahí tenés la explicación de por qué se están matando entre ellos.

Por eso Kicillof manda a su nuevo vocero Aníbal Fernández a decir: “Basta de elegir candidatos a dedo”. Aníbal, eterno beneficiado del dedo de Cristina, está pidiendo “basta de dedo.” Otro síntoma inequívoco de un movimiento fatigado, por no decir agotado. Sus líderes están en el centro de la escena hace más de 30 años. Encontré un archivo de 1996, el programa de Bernardo Neustadt en Telefe, y ya estaba ahí el matrimonio Kirchner haciendo daño. Eso pasó hace exactamente 30 años. La gente se cansa. La gente se aburre. Y encima se da cuenta que —30 años después— vive mucho peor.

El 48% de los argentinos afirma que no llega a fin de mes. No hablan de esto. El 64% teme que algún integrante de su familia pierda el empleo en los próximos meses. Tampoco hablan de esto. El 28% de los hogares argentinos fue víctima de al menos un delito en los últimos 12 meses, según la Universidad Torcuato Di Tella. Tampoco. El 57% de los inquilinos destina más de la mitad de sus ingresos al alquiler, según la UBA. Tampoco. El 46% de los hogares con personas mayores de 60 años no llega a fin de mes y el 35% tuvo que suspender medicamentos o atención médica por problemas económicos, según la UCA. Tampoco. La oposición decadente no habla de estos temas. ¿Qué hace? Canciones de La Cámpora contra Kicillof.

Cristina está tan enojada con Kicillof que hace decir a sus periodistas amigos que puede terminar apoyando a Bregman. (Foto: REUTERS/Alessia Maccioni).
Cristina está tan enojada con Kicillof que hace decir a sus periodistas amigos que puede terminar apoyando a Bregman. (Foto: REUTERS/Alessia Maccioni).

Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, anunció un paro de 48 horas en más de 27 aeropuertos de todo el país para el jueves 3 y el viernes 4 de septiembre. Y tuiteó hoy: “Con este Gobierno vamos a seguir confrontando en todos los planos hasta que se vaya”. Es el mismo Aguiar que había dicho que su “trabajo” era provocar la crisis de este gobierno.

Acá venimos diciendo que el kirchnerismo se parece cada vez más a un partido de izquierda trotskista. “Cuanto peor, mejor”. ¿Qué decía Trotsky? “Cuanto peor está la situación, más se debilita el orden existente y más crece la posibilidad de una ruptura revolucionaria”. Así piensa la vida la izquierda dura. Y así está hoy el kirchnerismo con gente como Aguiar, Quintela o Grabois.

El periodista Tomás Rebord contó en su programa en +Perfil que dirigentes de primera línea del kirchnerismo le dijeron personalmente: “Es con la rusa”. Asado mediante, discusión con persona top number one del kirchnerismo, diciendo que la alianza hay que hacerla con Myriam Bregman. Esto también es parte de la interna fuera de control. Cristina está tan enojada con Kicillof que hace decir a sus periodistas amigos que puede terminar apoyando a Bregman. Y es lo mismo que hace siempre esta señora cuando está furiosa: lo destrozó a Scioli en 2015, lo destrozó a Alberto en 2019, le retiró el apoyo a Massa en 2023. Y ahora está haciendo lo mismo con Kicillof.

Del otro lado, la apuesta del gobierno es vender que la Argentina se está reinsertando en el mundo: viene el papa León XIV, podría volver la Fórmula 1 después de 30 años y hay avances concretos con Malvinas. Todo es maravilloso. Pero ellos saben muy bien que al final del día el voto se consigue si la gente vive mejor. Siempre, pero siempre, es la economía, estúpido.

Mientras tanto, les recomiendo que apelen a ese viejo proverbio inglés: “Dale suficiente cuerda y probablemente se ahorcarán solos.”

Opiniones libres; hechos sagrados.