
El caso de Yenifer García, la mujer que falleció tras ser sedada durante una sesión de tatuaje en su vivienda del barrio La Resurrección, en la localidad de Rafael Uribe Uribe, sigue generando indignación y reclamos por justicia en Bogotá.
El médico y creador de contenido conocido como Dr. Rawdy fue uno de los primeros en pronunciarse con contundencia, cuestionando el manejo mediático y social del caso y llamando la atención sobre la responsabilidad penal y ética detrás de este tipo de procedimientos clandestinos.
En sus declaraciones, Dr. Rawdy precisó que al rechazar la idea de que la muerte de Yenifer García haya sido un accidente. “Jennifer García no murió. A Jennifer la mataron. Porque muchos están diciendo: murió, murió, murió. Y no, no murió, la mataron”, afirmó el especialista al aseverar que lo ocurrido fue consecuencia directa de una práctica irresponsable e ilegal.
El médico explicó que “cualquier persona que sea capaz de dar sedación o que intente dar sedación con anestésicos como la ketamina y sedantes como el midazolam sin tener la mínima preparación y sin saber qué hacer en casos de complicaciones, como lo sabe un anestesiólogo, es un homicida, es un delincuente”.
El Dr. Rawdy insistió en que el solo hecho de tener estos medicamentos controlados en la mano “lo convierten en un delincuente”.
El caso de Yenifer García ha puesto en el centro del debate la proliferación de procedimientos médicos y estéticos realizados en lugares clandestinos por personas sin la formación ni la autorización necesaria.
Por lo anterior, el médico e influencer recordó un caso similar ocurrido dos meses antes, el de Yulixa Toloza y denunció la diferencia en la reacción social y mediática dependiendo del origen de los implicados.
“Hace dos meses murió Yulixa y todos hablábamos: ‘Mataron a Julitza. Los asesinos de Julitza. A Julitza la mataron’. ¿Por qué? Porque los que tenían responsabilidad eran venezolanos y ahora: murió, murió, murió. No, no murió. La mataron, le quitaron la vida, le hicieron un procedimiento en un lugar que no se debía hacer, le colocaron medicamentos personas que no tenían la pericia para hacerlo”, expuso el especialista.
Aunque en este caso el principal señalado sería un auxiliar de enfermería, el médico aclaró que “sigue siendo igual de responsable si lo hizo”. “Ojo, es que no podemos excusarnos en qué sea. Es que cuando se comete un delito, la persona se convierte automáticamente en un delincuente”, comentó el médico.
Al final, el Dr. Rawdy hizo un llamado urgente a la ciudadanía para que tome conciencia sobre los riesgos de estos procedimientos.
“Ya no sabemos cómo decirles que no se hagan procedimiento en lugares clandestinos. No sabemos cómo decirles que los procedimientos médicos para cuidar tu salud tienen un costo, pero tu vida vale más que cualquier cosa. ¿Cómo que una sedación por seiscientos mil pesos? ¿Cómo que una sedación sin un anestesiólogo? ¿Cómo es que siguen haciéndose procedimientos quirúrgicos en lugares de garaje? ¿Cómo es que le siguen poniendo su cuerpo y su vida, su dignidad, su integridad y la salud mental de sus familias a carniceros, a personas que no tienen la pericia para hacer lo que están haciendo?” reflexionó el creador de contenido internista y endocrinólogo.
El médico fue más allá y agregó: “No estamos diciendo que colocarte un tatuaje con sedación sea malo. Estamos diciendo que cuando se hace por fuera de las normas, en lugares clandestinos, con personas que no tienen la mínima pericia, se convierte en un delito”.
El médico también apuntó a la responsabilidad de las autoridades y la cadena de suministro ilegal de medicamentos. “Aquí hay un delincuente, el que cometió el delito y colocó los medicamentos. Hay otro delincuente, quien se los vendió. Pero ¿y la Secretaría de Salud que tiene que regular la venta ilegal de este tipo de fármacos qué? ¿La responsabilidad qué? ¿Cuántos muertos más? ¿Dos más? ¿Tres más? ¿Cuántos más? Porque también hay que poner en cintura a las instituciones que deberían tener un control sobre esto. Y sigue pasando y siguen costando vidas”.
Para cerrar, el Dr. Rawdy reafirmó su llamado a la sociedad y a las autoridades para que se tomen medidas urgentes y efectivas.
“¿Cuántas vidas más? ¿Cuántas más? Julitza, Jennifer. ¿Quién es la siguiente? ¿María, Patricia, Juliana, Susana, Roberto? ¿Quién es el próximo? Esto me tiene tristecísimo. Y lo digo adicionalmente, ¿por qué? Porque hay un profesional de la salud involucrado y nosotros estamos pasándola mal. Nuestra situación económica, no encontramos trabajo, no hay oportunidades, cuando trabajamos nos explotan. Pero absolutamente nada justifica cometer un crimen contra una persona. Pero el desespero de muchos lo hace cometer este tipo de actos que no tienen ninguna justificación”, añadió el médico.