
Los megaproyectos de Saguaro, AMIGO, GNL y Sonora permanecen detenidos por suspensiones judiciales y procedimientos ambientales sin concluir. Las obras planteadas para Puerto Libertad y Guaymas enfrentan juicios de amparo mientras el Golfo de California queda expuesto a un posible aumento en el tránsito de buques metaneros.
Las terminales de exportación de gas natural licuado forman parte de una ruta para transportar gas proveniente de Estados Unidos hacia mercados internacionales. Las impugnaciones mantienen sin condiciones jurídicas firmes el inicio de las construcciones y la operación de la infraestructura proyectada en la costa sonorense.
El escenario también abarca gasoductos, dragados, terminales marítimas y el paso de embarcaciones especializadas. Especialistas advierten que esas obras deben revisarse como un conjunto por sus posibles efectos sobre el Golfo de California, donde habita 39% de los mamíferos marinos del mundo y 80% de los registrados en México.
AMIGO GNL no cuenta con autorización ambiental y un amparo frena su emisión
El proyecto AMIGO GNL, planeado frente a Guaymas, presentó su Manifestación de Impacto Ambiental ante la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente en noviembre de 2025. La consulta pública comenzó hasta marzo de 2026, cuatro meses después de que inició el trámite.
Durante la consulta, organizaciones civiles y habitantes presentaron más de 4,800 comentarios. Los señalamientos incluyen vacíos de información, ausencia de anexos para revisar el proyecto y falta de transparencia en documentos requeridos para evaluar sus posibles efectos ambientales.
Desde mayo de 2026, un juicio de amparo suspende la emisión de la Autorización de Impacto Ambiental para AMIGO GNL. La medida impide que la autoridad concluya ese procedimiento mientras se resuelve el recurso judicial.
Nora Cabrera, directora de Nuestro Futuro y abogada en los casos, sostiene que una Manifestación de Impacto Ambiental no representa un permiso para iniciar obras. El documento abre una fase de revisión técnica y administrativa que debe terminar con una resolución fundada por la autoridad.
“Los permisos ambientales de AMIGO GNL aún no existen. Mientras existan juicios pendientes sobre su legalidad, la construcción no debería iniciar”, señala Cabrera. La organización afirma que no ha tenido acceso a una autorización que permita dar por concluido el proceso.
La diferencia entre presentar una manifestación y obtener una autorización define el estado jurídico del proyecto. Una vez emitida, la autorización todavía puede ser cuestionada mediante juicio de amparo, como ocurre con otros planes de infraestructura energética en la región.
Saguaro Energía enfrenta más de nueve juicios y una restricción a buques metaneros
El proyecto Saguaro Energía, previsto en Puerto Libertad, cuenta con una autorización ambiental otorgada en 2006 para instalar una planta de regasificación. En 2018, el permiso fue modificado para convertir la instalación en una terminal de licuefacción y exportación de gas.
Esa modificación abrió una disputa judicial que continúa vigente. Saguaro enfrenta más de nueve juicios de amparo que mantienen frenada su construcción, de acuerdo con Nuestro Futuro.
Una de las suspensiones vigentes impide el ingreso de buques metaneros asociados con Saguaro al Golfo de California mientras continúan los procesos en tribunales. La medida se mantiene como parte de los recursos promovidos contra el proyecto y sus autorizaciones.
Los procesos colocan bajo revisión la legalidad de los permisos ambientales otorgados para la terminal. También mantienen en pausa la construcción de instalaciones que requerirían operaciones marítimas constantes en una zona de alta diversidad biológica.
Buscan preservar al Golfo de California, el acuario del mundo
El Golfo de California reúne más de 12,000 especies y funciona como zona de alimentación, reproducción y refugio de poblaciones residentes y migratorias. En sus aguas viven cinco de las siete especies de tortugas marinas del planeta, además de ballenas, delfines y otras especies protegidas.
La región cuenta con más de 15 Áreas Naturales Protegidas y forma parte del Patrimonio Mundial reconocido por la UNESCO desde 2005. La actividad industrial y marítima proyectada para la zona abre cuestionamientos sobre la capacidad de protección de esos espacios.
Mariana Domínguez, bióloga y coordinadora de Comunicación de Nuestro Futuro, advierte que el tránsito de metaneros puede provocar ruido submarino, choques con fauna marina y desplazamiento de especies. Las embarcaciones también pueden transportar organismos ajenos mediante el agua de lastre y la bioincrustación en sus cascos.
La introducción de especies invasoras puede alterar cadenas alimentarias, afectar recursos pesqueros y extenderse hacia otras zonas de la cuenca. Para Saguaro, se ha planteado la posibilidad de descargar hasta 30,000 millones de litros de agua de lastre al año si opera a máxima capacidad.
Arturo Ramírez, biólogo y especialista en conservación marina, plantea que la evaluación no debe limitarse a las costas frente a Guaymas o Puerto Libertad. Las terminales, gasoductos, dragados, descargas y rutas marítimas requieren una revisión acumulada en toda la cuenca.
Nuestro Futuro sostiene que Saguaro y AMIGO GNL no son obras aisladas, sino parte de una posible transformación de Sonora en corredor de licuefacción y exportación de gas. Los juicios pendientes mantienen detenidos los permisos y obligan a esperar resoluciones antes de cualquier avance en las obras.




