
El vicepresidente primero de la Ciudad Autónoma de Melilla, Miguel Marín Cobos (PP), ha acusado al Gobierno de Pedro Sánchez de actuar con "cinismo" después de que el Ejecutivo central haya reclamado al Partido Popular que contribuya a "rebajar la tensión" en Ceuta ante la crisis migratoria que atraviesa la ciudad autónoma.
Miguel Marín ha condenado la "inacción, la desidia y el abandono" que, a su juicio, está demostrando el Gobierno de España ante la situación de Ceuta y ha cuestionado "la capacidad del Ejecutivo central para ofrecer una respuesta y poner fin a la crisis", tras la llegada irregular entre los días 30 y 31 de julio de más de 70.000 personas procedentes de Marruecos.
El dirigente del Gobierno melillense ha considerado especialmente reprochable que, después de la gestión realizada por el Ejecutivo central, "se reclame ahora al PP que contribuya a rebajar la tensión". En este sentido, ha defendido que "la responsabilidad de garantizar el control de las fronteras y de dar una respuesta a la situación corresponde al Gobierno de España".
El también secretario general del PP melillense ha puesto el foco, además, en la necesidad de actuar ante las entradas irregulares registradas en Ceuta y ha exigido el "retorno inmediato" de las personas que hayan accedido de manera irregular a la ciudad autónoma.
El vicepresidente primero de Melilla ha subrayado que "la situación de Ceuta afecta directamente a Melilla por su condición compartida de ciudades españolas situadas en la frontera exterior de la Unión Europea". Por ello, ha reclamado "una actuación firme del Estado y una respuesta que permita recuperar el control de la situación y evitar que la crisis pueda extenderse o generar nuevas presiones sobre Melilla".
El "número dos" del Gobierno que preside Juan José Imbroda en la ciudad española del norte de África ha denunciado la "pasividad" con la que, a su juicio, el Gobierno central ha afrontado la crisis migratoria que atraviesa Ceuta y ha considerado "irresponsable" la actuación del presidente Pedro Sánchez y de sus ministros ante una situación que, en su opinión, requería la adopción de medidas excepcionales.
Marín ha cuestionado especialmente los tiempos de respuesta del Ejecutivo y ha señalado que "la activación del Consejo de Seguridad Nacional se produjo demasiado tarde, cuando la crisis ya había adquirido una dimensión extraordinaria y estaba generando importantes consecuencias para la ciudad autónoma".
El dirigente popular considera que la situación vivida en Ceuta desde finales de julio "exigía una actuación inmediata y coordinada por parte del Estado", al tratarse de una crisis que afecta no solo a la gestión migratoria "sino también a la seguridad, los servicios públicos y la propia capacidad de respuesta de una ciudad fronteriza".