Melody Luz no suele hablar de sus experiencias más dolorosas. Pero en el ciclo StoryTime, del stream Bondi, eligió un momento de intimidad con Nazarena Vélez para romper un silencio que guardó durante años: en su primer trabajo junto a un famoso, sufrió acoso y maltrato que la dejaron sintiéndose, según sus propias palabras, “una hormiguita”.

El relato surgió en el marco de una conversación sobre los costos que implica hablar en el ambiente artístico. “Lamentablemente tenés que guardarte un montón de cosas que pasan en los laburos porque después hablan mal de vos cuando solamente querías trabajar”, arrancó Luz. La observación no tardó en volverse personal. Vélez le preguntó directamente si le había pasado algo así: “¿Te pasó, Melody?”. La bailarina no dudó: “Sí, obvio”.

El beso que no iba

Melody Luz describió que, durante un ensayo para ese primer proyecto con una figura pública, el artista intentó darle “un beso que no iba”. Cuando ella se negó, la reacción fue inmediata y tajante: “Bueno, entonces no lo hacés”, le respondió el hombre. La bailarina optó por no revelar su identidad para evitar represalias. “No lo quiero nombrar porque después se me viene todo en contra y la verdad que es una lucha que ya no tengo ganas”, explicó.

Melody Luz contó que fue víctima de un acoso en su primer trabajo como bailarina

El episodio no terminó con el intento de beso. Melody contó que la mánager de ese artista también la maltrató y la intentó ningunear a lo largo de todo el proceso. “Un horror”, reaccionó Vélez al escucharla. Esa combinación de presiones la llevó a callar durante años. “Tuve y tengo que callarme la boca porque sé que yo no estuve mal”, afirmó Luz, con la conciencia de haber actuado correctamente pero sin los recursos para dar la pelea pública.

“Hay gente que no separa el arte del artista”

Ante la pregunta de Vélez sobre si el artista tenía mucho poder en el medio, Luz matizó: “No sé si poder es la palabra, pero sí es reconocido”. Y agregó una reflexión que ayuda a entender por qué prefirió el silencio: “Hay gente que no separa el arte del artista”. Una frase breve que, en su caso, tuvo consecuencias concretas y duraderas.

Con una precisión que no dejó lugar a dudas sobre el impacto de lo vivido, la bailarina describió su estado emocional tras aquella experiencia: “Por primera vez me sentí sucia, me sentí usada, me sentí humillada”. Y aclaró que su presencia allí había sido estrictamente laboral: “Endiosa no su arte, pero sabiendo todos los problemas que tiene como artista, que encima yo fui a trabajar, no es que quería algo más”.

Melody Luz contó que nunca volvió a cruzarse con el famoso que la acosó, pero que cada vez que escucha una canción suya recuerda el episodio (Crédito: Diego Barbatto)

A pesar de la presión del momento, Melody terminó haciendo lo que se le pedía. “Lo tuve que hacer, pero al final el beso no iba porque no iba”, dijo. Vélez quiso saber si le gustaba cruzárselo con el tiempo. “No, por suerte no”, respondió Luz con alivio visible. Sin embargo, el vínculo con la mánager quedó dañado y la experiencia cerró de manera abrupta, sin ningún tipo de reparación.

Con el tiempo, las marcas de lo vivido no desaparecieron del todo. “Cuando me lo nombran o escucho su música o lo que sea, es como: no puedo”, confesó ante Vélez. La incomodidad persiste incluso sin contacto directo, como una huella que todavía no encontró del todo un lugar donde procesarse.

Melody Luz es pareja de Alex Caniggia y juntos son padres de Venezia, nombre inspirado en la ciudad italiana que la familia visitó recientemente. En el ambiente artístico, señaló, hay quienes no logran separar lo laboral de lo personal, y quienes terminan pagando, lamentablemente, las consecuencias de esa confusión.