Las bolsas de la región negocian con escasas variantes frente al feriado en Wall Street.

Las acciones y los bonos argentinos son negociados este lunes con una ligera tendencia negativa, en un marco de escasa liquidez en las operaciones por la falta de referencia de los índices de Wall Street.

Por el feriado del Día del Trabajo que se conmemora en los EEUU, este lunes no hay negocios en los mercados de Estados Unidos. De hecho el viernes pasado se observó en la Bolsa de Buenos Aires que se adelantaron operaciones ya que se esperaba para hoy un recorte de los montos en juego.

A las 12 horas, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires cede un 0,3% en pesos, a 3.040.000 puntos. Entre las acciones destacaba el rebote de 2% en Loma Negra, mientras que YPF subía un 0,5%, con el impuso de la suba de 1,2% en el precio del petróleo, cerca de los USD 98 el barril de la variedad Brent del Mar del Norte.

Los bonos soberanos en dólares -Bonares y Globales- negociaban con una baja promedio de 0,4%, aunque no se registró una variación en el índice de riesgo país de JP Morgan -en los 490 puntos básicos- debido al receso norteamericano.

El riesgo país de Argentina se mantuvo la semana pasada por debajo de la línea de los 500 puntos básicos luego de un informe del banco Citi que minimizó en parte los nubarrones políticos de cara a las elecciones presidenciales del 2027.

El reciente reporte de la entidad estadounidense, leído en las mesas financieras, remarcó que el mercado exagera ese riesgo político de un viraje en el rumbo económico del país austral.

El banco sostiene que los inversores tienen “demasiada cautela” y que los fundamentos de la macroeconomía no empeoraron como para justificar ese temor, con una “transformación en marcha” que llegó para quedarse en base a una demanda social. Los argentinos acudirán a las urnas el 31 de octubre del año que viene por elección presidencial.

El riesgo país argentino, por debajo de los 500 básicos, regresó a los niveles de mediados de agosto

“La estabilización se consolida, pero el calendario electoral empieza a sumar nuevos condicionamientos”, señaló un reporte del IERAL de la Fundación Mediterránea. Se debe poner “el foco en cómo equilibrar los avances alcanzados con la recuperación del mercado de trabajo, el impulso al crédito y la construcción de acuerdos que permitan sostener el proceso de reformas”, agregó.

“Mientras tanto, más argentinos recurren a aplicaciones para obtener préstamos ante un estrés financiero récord”,advirtió Reuters.

La semana pasada desde Estados Unidos se informó un alentador dato de empleo en agosto, mejor a lo esperado, que reforzó las apuestas a que la Reserva Federal subirá sus tasas en la reunión de este mes.

Las bolsas de la región también exhiben escasas variantes tras evaluar el dato de empleo en Estados Unidos que reforzó las apuestas a que la Reserva Federal subirá sus tasas de interés en la reunión de este mes. El índice Bovespa de la Bolsa de Valores de San Pablo no ofrece variación por feriado -festejo del Día de la Independencia en Brasil-, mientras que el MSCI Colcap de la Bolsa de Bogotá sube 0,4 por ciento. En la Bolsa de Comercio de Santiago de Chile, el IPSA baja un 0,2% y el S&P/BMV IPC de México cae 0,5por ciento.

Los sólidos datos de empleo de agosto, mejores de lo esperado y que los de julio, pueden dar a la Fed norteamericana un margen para enfocarse en el control de la inflación.

El informe del Departamento de Trabajo de EEUU, que mostró que la economía estadounidense creó 162.000 puestos de trabajo en agosto, frente a las estimaciones de 56.000, reforzó las expectativas de una subida de tasas de interés en la reunión del banco central del 15 al 16 de septiembre.

La probabilidad de una alza de tasas de interés de referencia -actualmente en el rango de 3,50% y 3,75% anual- aumentó 7 puntos porcentuales, al 57%, según los futuros de las tasas de los fondos federales, mientras la atención se volcaba hacia los datos de precios que se publicarán la próxima semana en Estados Unidos, precisó Reuters.

Las tasas de interés más altas en los países desarrollados tienden a reducir el atractivo de los mercados emergentes entre los inversores.