La Línea 2 del metro de Bogotá podría quedar adjudicada al final del primer trimestre de 2027, con la expectativa de que las obras comiencen durante el segundo semestre de ese año.
De hecho, la empresa Metro de Bogotá empezó a recibir desde el lunes 7 de septiembre las solicitudes de precalificación de los consorcios que aspiran a ejecutar el proyecto, según información conocida por El Tiempo.
El proceso busca reactivar una licitación que quedó desierta en enero de este año, después de que los dos grupos que permanecían habilitados optaran por no presentar una propuesta económica.
La nueva carrera para construir la segunda línea comienza con la entrega de documentos por parte de los grupos empresariales interesados. Un equipo especializado de la Empresa Metro de Bogotá (EMB) revisará si cumplen las condiciones jurídicas, financieras y de experiencia exigidas.
Los consorcios que superen esa revisión pasarán a la siguiente etapa. Allí deberán presentar sus propuestas económicas, los cronogramas de ejecución, los programas de construcción y los plazos previstos para desarrollar la obra.
La Empresa Metro de Bogotá espera que el procedimiento atraiga a varias firmas internacionales tras una estrategia de promoción que incluyó contactos mediante embajadas y visitas a Norteamérica y Europa. La entidad sostuvo 44 diálogos competitivos con compañías de distintos países, aunque solo al cierre de la recepción se conocerá cuántas oficializaron su participación.
La Línea 2 es un proyecto subterráneo de 15,5 kilómetros, con 11 estaciones, de las cuales 10 estarán bajo tierra y una será elevada. Su presupuesto asciende a 34,9 billones de pesos, calculados a precios constantes de 2021, y cuenta con un convenio de cofinanciación entre el Distrito y la Nación desde 2023.
“Ha habido mucho interés. Esperamos que haya solicitudes calificadas”, dijo el gerente de la EMB, Leonidas Narváez, en diálogo con El Tiempo. El directivo aclaró que el número de grupos aspirantes dependerá de los documentos que lleguen este lunes.
Narváez sostuvo que la expectativa institucional es recibir una participación amplia. El gerente planteó la posibilidad de contar con otros cinco grupos interesados, aunque reconoció que el resultado no puede anticiparse e incluso podría ocurrir que no se formalice ninguna solicitud.
La primera licitación se cayó pese a tener dos grupos habilitados
La convocatoria anterior comenzó con cuatro grupos proponentes, pero dos fueron descalificados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). La decisión respondió a un cuestionamiento sobre un posible conflicto de intereses entre compañías vinculadas a dos grupos chinos.
Uno de los consorcios excluidos estaba integrado por Mota Engil Colombia SAS y Crrc (Hong Kong) Co Limited Sucursal Colombia. El otro reunía a China Harbour Engineering Company Limited (Chec) y Xi’an Rail Transportation Group Company Limited.
El BID participa en la estructuración del proyecto junto con el Banco Europeo de Inversiones (BEI), el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (Birf) y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).
Tras esas decisiones, quedaron habilitados dos grupos. El primero incluía a China Railway Construction Corporation International Investment Co. Ltd. y China Railway Construction Electrification Bureau Group Co. Ltda.
El segundo estaba conformado por Sacyr Concesiones Colombia Participadas II SAS, CAF Investment Projects S.A. y Acciona Concesiones S.L. Ninguno de los dos presentó una oferta, por lo que la EMB declaró desierta la licitación.
Después de ese desenlace, la entidad revisó el proyecto con los organismos multilaterales que acompañan su financiación y estructuración. La evaluación concluyó que no había dificultades ni deficiencias en el diseño que explicaran la falta de propuestas.
La nueva convocatoria no restringe la participación a quienes estuvieron en el intento anterior. Narváez explicó ante el diario que podrán competir empresas nuevas, grupos que ya habían mostrado interés y compañías que no participaron en la primera licitación.
Esa apertura también permitirá el regreso de las firmas chinas que fueron descalificadas en el proceso previo. Su eventual participación deberá ajustarse a las condiciones establecidas para la nueva fase de precalificación.
La EMB estima que la presentación de propuestas económicas ocurra entre noviembre y diciembre de 2026. La fecha dependerá de que la evaluación de los documentos de precalificación quede en firme.
La decisión sobre el contrato llegaría hacia el cierre del primer trimestre siguiente. Luego se firmaría el acuerdo con el grupo ganador y se activaría la etapa que permitirá iniciar la construcción.
El gerente de la Empresa Metro indicó que el acta de inicio se suscribiría durante la administración del alcalde Carlos Fernando Galán. Ese paso pondría en marcha la ejecución de una obra que busca ampliar la red ferroviaria urbana de la capital colombiana.
El trazado conectará la calle 72 con Fontanar del Río
La Línea 2 conectará el corredor que llega desde el suroccidente hasta la avenida Caracas con calle 72. Desde ese punto seguirá por la calle 72 en dirección a la avenida Ciudad de Cali.
El recorrido continuará por el corredor de la ALO Norte y terminará en el sector del Centro de Felicidad Fontanar del Río, ubicado en el borde noroccidental de Bogotá.
Para la Empresa Metro, esa conexión permitirá articular las dos primeras líneas como una red de transporte. “La Línea 2 cierra esa herradura”, afirmó Narváez al explicar la función que tendrá el nuevo trayecto dentro del sistema.
El directivo señaló que la integración permitiría consolidar al metro como una “columna vertebral de la movilidad” y reforzar la presencia de transporte público pesado en la ciudad.
La EMB terminó en mayo la prefactibilidad de esta obra. Esa etapa incorporó un estudio de demanda y proyecciones sobre distintos escenarios de crecimiento y desarrollo de Bogotá hasta 2052.


