(Se actualiza con cifras nuevas de la Secretaría de Defensa Nacional)
Ciudad de México, 15 sep (EFE).- El Gobierno de México elevará a unos 3.400 los agentes de seguridad y militares adicionales desplegados en el noroccidental estado de Sinaloa, escenario desde hace dos años de una pugna interna del Cartel de Sinaloa que ha escalado la violencia, particularmente en Culiacán y Mazatlán.
La Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) informó este martes que enviará 1.600 militares a Mazatlán, entre ellos 100 integrantes de Fuerzas Especiales, para "fortalecer las acciones de seguridad y protección a la población".
Este contingente se suma a los 1.800 efectivos anunciados previamente por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, por instrucciones de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum.
De estos, 800 pertenecen a la SSPC y 1.000 a la Secretaría de Marina (Semar), con lo que los refuerzos anunciados este martes ascienden a unos 3.400 elementos de distintas corporaciones federales.
"El despliegue fortalecerá la presencia territorial, los patrullajes, la vigilancia, la prevención y la disuasión, con atención en Mazatlán, Culiacán y los principales tramos carreteros del estado", señaló García Harfuch.
El refuerzo se produce pese a que Sinaloa mantiene ya uno de los mayores despliegues federales de seguridad del país.
En julio, el Gobierno reportó un estado de fuerza de 16.440 elementos de Defensa, Marina, SSPC y Guardia Nacional, destinados a vigilancia territorial y carretera y a operaciones contra laboratorios clandestinos y células armadas.
Un mes después, Sheinbaum detalló que unos 15.000 efectivos del Ejército y la Guardia Nacional permanecían en la entidad, además de 1.500 marinos desplegados particularmente en Mazatlán.
Según Defensa, las acciones del Gabinete de Seguridad en Sinaloa durante 2026 han dejado 1.026 personas detenidas, 2.031 armas de fuego y 47,9 toneladas de drogas aseguradas, además de 672 laboratorios y áreas de concentración para la producción de drogas inhabilitados.
La presencia federal, sin embargo, no ha impedido nuevos episodios de violencia. El pasado 8 de septiembre, agentes federales fueron atacados a tiros mientras patrullaban la carretera México 15, en Culiacán, en un enfrentamiento que terminó con cuatro detenidos y el aseguramiento de armas y más de 500 cartuchos.
En Mazatlán, las autoridades han realizado durante las últimas semanas sucesivos decomisos de armas, municiones y explosivos, mientras que Sinaloa registró entre enero y agosto una reducción del 26,1 % en el promedio diario de homicidios dolosos respecto al mismo periodo de 2025, según cifras oficiales.
La crisis de seguridad comenzó en septiembre de 2024 tras estallar una pugna entre Los Chapitos y Los Mayos, facciones del Cartel de Sinaloa, después de la detención en Estados Unidos del cofundador de la organización Ismael 'el Mayo' Zambada.
Desde entonces, el Gobierno federal ha enviado sucesivos contingentes de militares, marinos y agentes federales al estado para tratar de contener una violencia que ha incluido asesinatos, desapariciones, enfrentamientos armados y bloqueos carreteros. EFE


