Santiago de Chile, 6 sep (EFE).- Miles de chilenos acudieron este domingo a una marcha al Cementerio General de Santiago, que reunió a agrupaciones de Derechos Humanos, figuras políticas de la izquierda y familiares en recuerdo de las víctimas de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), y en conmemoración de los 53 años del golpe de Estado, cuyo aniversario es el próximo viernes 11 de septiembre.
La tradicional romería, que se celebra desde la década de 1980, tuvo este año un contexto político marcado por ser la primera que se realiza con el ultraderechista José Antonio Kast como presidente de Chile, y que no tendrá un acto oficial en memoria en el día del aniversario, tras ser descartado por el mandatario.
"Le da mucha más fuerza y más presencia en la calle también a aquellos que recordamos, a los nuestros", dijo a EFE José Pérez Debelli, presidente de la Agrupación Nacional de Empleados y Empleadas Fiscales (ANEF), en respuesta al anuncio de Kast del pasado lunes.
Además, coincidió con el fallecimiento el pasado viernes, a los 71 años y motivado por un cáncer de próstata, del expresidente del Partido Socialista (PS) de Chile, Camilo Escalona Medina, quien fue una figura clave en la historia de la concertación entre el final de la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990) y los gobiernos democráticos que le sucedieron.
"¿Dónde están?" fue la consigna más justa y repetida durante la caminata de 4 kilómetros desde el centro de Santiago hasta el camposanto en Recoleta, donde la dictadura de Pinochet ocultó y sepultó ilegalmente los cuerpos de víctimas de la persecución y represión, en lo que se conoce como el bloque 29 y que está lleno de cruces sin nombre.
Allí descansan también los restos de quienes aparecieron, del expresidente socialista Salvador Allende (1970-1973), quien se suicidó en el Palacio de La Moneda en medio del golpe, y del cantautor Víctor Jara, uno de los torturados y asesinados sin juicio en los días inmediatos al golpe; mientras el reclamo sigue vivo para aquellos de los que aún no se tiene rastro.
"A 53 años del golpe civil militar y a la ausencia de 1.400 víctimas de detención forzada, está conmemorándose, reivindicando lo que fue la Unidad Popular, Salvador Allende, pero también a unir fuerzas para impedir todo lo que es impunidad y retroceso en el tema de Derechos Humanos", dijo a EFE Alicia Lira Matus, presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP).
Ancianas, madres, padres, hijos, nietos con claveles rojos y fotografías añejas en blanco y negro de los rostros de sus familiares muertos y desaparecidos, caminaron una vez más entre la esperanza y la exigencia de tener respuestas.
"Este acto homenaje es testimonio a la vida de nuestros familiares, lo que fue la Unidad Popular, pero también a su memoria y a la demanda actual, especialmente en el tema de Derechos Humanos", afirmó Lira.
Asimismo, advierten la necesidad manifestarse contra el Gobierno de Kast, que consideran una amenaza para los avances en materia de derechos, a casi seis meses desde su investidura presidencial que se cumplirán el mismo 11 de septiembre.
"Hemos retrocedido en temas de Derechos Humanos dolorosamente, cuando hay 1.092 detenidos y detenidas desaparecidas, cuando hay 377 ejecutados y no se entrega el cuerpo", detalló.
En ese sentido, Pérez de la ANEF señaló a EFE que "hoy día lo que vemos es instalar el negacionismo como una forma de política perversa frente a los crímenes de lesa humanidad, de violadores de Derechos Humanos que están condenado por la justicia".
El dirigente blandió, junto a los agremiados, consignas en contra de la idea del Gobierno de Kast de indultar a un grupo de policías y militares condenados por la represión durante el estallido social de 2019, una ola de protestas que sacudió al país y dejó a miles de heridos y cientos de lesionados y mutilados.
Organizaciones y grupos de familiares resienten la decisión del Ejecutivo, quien con pocos días en el poder, removió cargos y recortó presupuesto al Plan Nacional de Búsqueda de Detenidos Desaparecidos, que se instauró en 2023.
"Ahora más que nunca es importante salir a la calle, es importante recordar y conmemorar lo que pasó hace 53 años debido a que estamos en un gobierno que quiere invisibilizar todo lo que pasó", dijo a EFE Bárbara, una profesora de 48 años.
La jornada tuvo un ambiente tranquilo, apenas alterado por la violencia de pequeños grupos de jóvenes, que se enfrentaron a la policía, y que desencadenó, según información de Carabineros, en la detención de 29 personas.


