Londres, 9 sep (EFE).- El ministro británico de Exteriores, el laborista Ed Miliband, dijo este miércoles que "lamenta" la respuesta de Israel a su anuncio de prohibir el comercio con los asentamientos ilegales en la Cisjordania ocupada, pero subrayó que está "orgulloso" de la decisión.

Miliband insistió en que imponer las sanciones, por las que se prohíbe la importación de productos de las colonias y la provisión de servicios a éstas por parte de empresas británicas, fue "lo correcto", dado que los asentamientos y la ocupación israelí violan la legislación internacional.

Las medidas de represalia tomadas por Israel "serán perjudiciales, eso es cierto, pero sopesamos de antemano los costes y los beneficios de esta decisión", señaló en una entrevista con Sky News.

"Preferiría que Israel no hubiera anunciado lo que anunció, pero, en general, creo firmemente que lo que hicimos, junto con otros aliados internacionales, fue absolutamente lo correcto", concluyó el ministro.

Después de que Miliband compareciera el martes ante el Parlamento, se publicó un comunicado con Canadá y once países europeos, entre ellos España, anunciando su intención de restringir también el comercio con las colonias israelíes y apoyando una solución de dos Estados al conflicto palestino-israelí.

En respuesta, el Gobierno de Benjamín Netanyahu anunció cuatro "contramedidas" contra el Reino Unido, entre ellas el cierre de su consulado en Jerusalén Este y la prohibición de entrada a Israel de un abogado y once políticos británicos, entre ellos el exlíder laborista Jeremy Corbyn y la diputada Zarah Sultana, ambos conocidos activistas propalestinos.

También ordenó el cese de las operaciones del Equipo de Apoyo Británico en Ramala, que entrena y asesora a las fuerzas de seguridad de la Autoridad Nacional Palestina (ANP); y la retirada de los representantes británicos del Centro de Coordinación Cívico-Militar para Gaza (CMCC), del que ya fueron expulsados los españoles y holandeses.

Dentro del Reino Unido, Miliband afronta críticas de la oposición conservadora y de parte de la comunidad judía: el rabino jefe, Ephraim Mirvis, dijo que la nueva política marca "un día oscuro para los judíos británicos", ya que, en su opinión, impulsará el antisemitismo.

"Soy un judío británico orgulloso y no estoy de acuerdo con el rabino jefe", declaró el ministro.

"Debe ser posible defender los valores británicos del Estado de derecho, de la dignidad de las personas y de la prevención de las injusticias" y, al mismo tiempo, "decir a cualquiera en nuestro país que responsabilice a los judíos británicos de las acciones del Gobierno israelí que eso es antisemitismo", explicó. EFE