
El Ministerio de Agricultura prepara un recorte de su gasto de funcionamiento para 2027, con una decisión que impactará directamente la contratación de la entidad y la política de compra de predios. El ministro Indalecio Dangond anunció que no renovará 10.000 contratos de prestación de servicios y que la cartera no tendrá recursos el próximo año para adquirir nuevas tierras.
Los anuncios se conocieron durante las discusiones del Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2027 en el Congreso de la República. Dangond sostuvo que el presupuesto del sector agropecuario caerá 32% frente a este año, pero planteó que el ajuste debe concentrarse en el funcionamiento para proteger los recursos destinados a productores y campesinos.
La distribución actual del presupuesto, según las cifras presentadas por el funcionario, muestra un aumento de 8,5% en los gastos de funcionamiento, mientras la inversión tendría una reducción cercana al 44%. Por eso, el ministro resumió su propuesta en una frase: “Yo quiero menos funcionamiento y más recursos para inversión”.
Uno de los principales recortes estará en las órdenes de prestación de servicios. Dangond afirmó que los 10.000 contratos no continuarán durante 2027 y calculó que este rubro representa un costo de $540.000 millones para el Estado. La intención es trasladar parte de esos recursos hacia programas destinados al campo y sus productores.
El jefe de la cartera también puso como ejemplo el gasto de entidades adscritas al sector. Señaló que la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (Upra) recibió este año $64.000 millones y aseguró que una parte importante terminó en contratos de prestación de servicios. En la Unidad de Restitución de Tierras, agregó, el presupuesto llegó a $475.000 millones, con $130.000 millones destinados a esa modalidad de contratación.

La revisión también alcanzará las operaciones de compra de tierras realizadas durante el Gobierno anterior, en cabeza del expresidente Gustavo Petro. De una meta de tres millones de hectáreas, Dangond señaló que fueron adquiridas cerca de 350.000 por $3,9 billones. Sin embargo, quedaron pendientes pagos por $1,4 billones.
Ese dinero no será girado por ahora. El Ministerio adelantará una auditoría sobre los predios y, de acuerdo con el funcionario, en revisiones preliminares se encontraron operaciones con valores superiores a los precios de mercado. “No vamos a girar un solo peso de esos $1,4 billones (...) hasta que no verifiquemos que ahí no hay torcidos”, afirmó.
La revisión podría extenderse hasta diciembre. Como parte de las primeras verificaciones, el ministro explicó que fueron examinadas entre 15 y 20 operaciones, en las que se habrían encontrado precios por encima de las referencias del mercado. Además, planteó que el proceso cuente con la participación de la Contraloría, la Procuraduría y la Fiscalía.
La suspensión de nuevas compras tendrá continuidad en 2027. Además, Dangond anunció que no se presupuestarán recursos para adquirir más predios, entre otras razones porque, según explicó, existe un fondo con un millón de hectáreas disponibles.

La política de tierras enfrenta además otro problema: más de 35.000 pequeños productores recibieron títulos provisionales sobre predios que todavía tienen litigios. A esto se suma que parte de las tierras entregadas no contó con crédito, asistencia tecnológica ni proyectos productivos que permitieran aprovecharlas. El objetivo ahora, según explicó, es modificar la relación entre gasto operativo e inversión. En lugar de mantener recursos concentrados en contratación y funcionamiento, la cartera pretende orientarlos hacia instrumentos que lleguen directamente al sector rural colombiano, mediante financiación y programas para productores y campesinos del país.
Con el presupuesto disponible para 2027, el jefe de cartera busca cambiar la prioridad hacia la inversión y el financiamiento. Entre sus propuestas está recuperar recursos para subsidiar tasas de interés y ampliar el acceso al crédito agropecuario de largo plazo. Según sus cálculos, por cada peso que el Estado destine a subsidiar las tasas de interés, el sistema financiero podría generar hasta ocho pesos adicionales en crédito para el sector agropecuario.
“Con $100.000 millones puedo jalonar $800.000 millones en crédito a 10 años”, explicó Dangond. El ministro describió la situación actual del sector con una comparación: aseguró que lo recibió “en sala de urgencias” y que 2027 será el año para “normalizar al paciente”. Los grandes proyectos de inversión, según su planteamiento, comenzarían a partir de 2028.




