
El ministro de Defensa, Rafael Belaúnde, anunció este domingo que las Fuerzas Armadas asumirán el control perimétrico de algunos establecimientos penitenciarios del país, aunque reconoció que todavía no puede precisar cuándo comenzará esta intervención.
En diálogo con Cuarto Poder, el titular del portafolio explicó que el Gobierno prepara un decreto supremo para establecer las condiciones de la participación militar en los penales, una medida que, según dijo, busca impedir el ingreso de objetos prohibidos y frenar las operaciones de las organizaciones criminales que se coordinan desde las cárceles.
“Los penales son la última trinchera del delito, son los centros de operaciones del crimen organizado”, afirmó al señalar que el secuestro de un empresario minero en Trujillo y el asesinato de sus cuatro acompañantes fueron planificados desde tres establecimientos penitenciarios bajo el control de la organización criminal ‘Los Pulpos.’
En ese sentido, planteó la instalación de retenes militares y sistemas de escáneres corporales para controlar a las personas, vehículos y proveedores que ingresen a los establecimientos.
Consultado directamente sobre cuándo comenzaría la intervención, el titular de Defensa evitó dar una fecha concreta y señaló que está a la espera de que se firme el decreto supremo. “Ya tengo todo el equipamiento para un primer penal, que puede ser bien El Milagro o puede ser bien Ancón I”, explicó.
Belaúnde detalló que entre los establecimientos considerados para esta estrategia figuran El Milagro, en Trujillo; Challapalca y los penales de Ancón. Sin embargo, señaló que la implementación dependerá de la disponibilidad de equipos y de la aprobación de la norma.
Aseguró que el sector Defensa ya dispone de algunos escáneres corporales utilizados durante el proceso electoral y que gestiona otros equipos mediante la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat) y con apoyo de Estados Unidos.
La intervención anunciada se limitaría, según explicó, al control de los perímetros de los penales, mientras que el objetivo de combatir directamente a las organizaciones criminales requeriría que estas sean declaradas “grupos hostiles”, una condición que permitiría a las Fuerzas Armadas realizar operaciones militares contra ellas.
Belaúnde mencionó que organizaciones como el ‘Tren de Aragua’, ‘Los Pulpos’, ‘Los Choneros’ de Ecuador y el ‘Comando Vermelho’ de Brasil, estas dos últimas presentes en el país, deberían recibir esa calificación.
También reconoció que las Fuerzas Armadas no cuentan con efectivos suficientes para desplegar militares en cada línea de transporte, una de las actividades más afectadas por las extorsiones y asesinatos.
Frente a las críticas por la respuesta del Estado ante la inseguridad, Belaúnde sostuvo que se está reconstruyendo el sistema de seguridad y penitenciario y pidió tiempo al Gobierno de la presidenta Keiko Fujimori. “Yo entiendo que la población, y con derecho, esté indignada, pero necesitamos también que nos dejen gobernar”, afirmó.