Autos de alta gama que costaban una fortuna cuando se lanzaron al mercado pueden ser una tentación con el paso de los años porque tienen un precio atractivo. Sin embargo, el mecánico Miquel Turbo advierte que no hay que caer en esa trampa, por más barato que sea el vehículo: “siempre será un auto de alta gama”, asegura.
A lo que apunta con su recomendación el experto es que se trata de vehículos que tienen un elevado costo de mantenimiento y repuestos. “Son coches que siempre tendrán reparaciones muy caras, aunque ya sean viejos”, explicó.
Más aún, tienen un problema adicional. Es que después de mucho tiempo las marcas dejan de fabricar repuestos para esos vehículos y es difícil conseguirlos en el mercado. Quien dispone de esos recursos, los vende aún más caros.
El mecánico contó que en muchos casos es necesario hacer artesanalmente una adaptación de un repuesto de otro coche para ponerlo en este de alta gama viejo, que de lo contrario sería imposible arreglar. Lógicamente, este trabajo demora varios días y es costosísimo.
La tentación de comprar un auto de alta gama
Recorriendo las páginas de venta de autos puede comprobarse que aparecen antiguos sedanes y SUV de marcas alemanas de alta gama, con motores potentes, tapizados de cuero, tecnología avanzada y niveles de confort que todavía sorprenden.
El precio de compra, que hace años era impagable para la mayoría del público, ahora bajó muchísimo y gente que siempre se movió en autos de otro segmente se ilusiona con cumplir ese sueño de manejarlos. Pero atención: el costo de mantenimiento es tan alto como siempre, o aún más.
Lo que parece ser una oportunidad ventajosa puede terminar siendo un gran dolor de cabeza. Ese auto que costaba decenas de miles de dólares y ahora está al alcance de la mano tiene muchas cuestiones para analizar detenidamente. No hay que comprarlos por impulso, advierten los especialistas.
Además del valor de los repuestos, el costo de mantenimiento y los requerimientos de productos especiales, estos autos suelen abonar más de seguro, deben dejarse siempre en estacionamientos pagos y es frecuente que presenten problemas mecánicos serios por manipulaciones improvisadas de personas que no son expertas en esa marca.
Son vehículos con sistemas electrónicos complejos, componentes importados que a veces no se consiguen y horas de mano de obra especializada. No se pueden llevar a cualquier taller: requieren de expertos en esa marca.

Uno de los principales inconvenientes que plantea Miquel Turbo, en el video que subió en su cuenta @miquelturbo, no está relacionado con la calidad de los motores, porque muchas mecánicas de alta gama fueron diseñadas para recorrer grandes distancias y ofrecen una excelente durabilidad si recibieron el mantenimiento adecuado.
Lo que ocurre es que cuando se rompe uno de estos autos, las reparaciones son complejas y demandan muchas horas de trabajo. Para acceder a algunas piezas hay que desmontar muchos componentes, lo que dificulta la tarea del mecánico.
Estos gastos se disparan cuando se trata de piezas que son exclusivas de cada marca y no se pueden reemplazar por “genéricas”. Por ejemplo, los inyectores para motores de ocho cilindros, turbocompresores, cajas automáticas y amortiguadores. Cada vez que se rompe algo de esto hay que meterse en un gasto muy considerable.
Un dato clave es conocer el historial del auto. Si alguno de sus anteriores dueños no hizo el mantenimiento en servicios oficiales, el motor puede estar en serio riesgo. Estos vehículos requieren que siempre se utilicen repuestos originales y lubricantes específicos.




