Nairobi, 18 sep (EFE).- El brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) "no está remitiendo" sino que "se está desplazando" hacia nuevas zonas con menor capacidad de respuesta, pese a la ralentización de la transmisión en algunos de los focos iniciales, advirtió este viernes Médicos Sin Fronteras (MSF).

"Dar por sentado que el brote está bajo control sólo porque algunos centros de tratamiento de ébola están recibiendo menos pacientes sería un error", afirmó en un comunicado el coordinador de emergencias de MSF en la RDC, Anthony Kergosien.

La organización respondió así a las señales de mejora apuntadas en los últimos días por las autoridades congoleñas, que situaron el punto álgido de la epidemia en la tercera semana de agosto.

"En Ituri, el epicentro original, la propagación sí parece que se está ralentizando. Al menos, por ahora. Sin embargo, a nivel nacional, la aparición de nuevos casos no ha disminuido", señaló Kergosien.

MSF destacó que Ubangi del Sur (noroeste) se convirtió recientemente en la séptima provincia afectada, mientras la provincia de Kivu del Norte (este) concentra ya "casi la mitad de los nuevos casos confirmados" y registra un fuerte aumento de la tasa de positividad de las pruebas.

"La expansión del brote hacia nuevas zonas con capacidades de preparación y respuesta aún más precarias plantea un grave riesgo", alertó Kergosien.

Según los últimos datos oficiales de la RDC, la epidemia acumula 7.475 casos y 3.605 fallecidos confirmados desde mayo, aunque la organización considera que la cifra real podría ser mayor por "las deficiencias en la vigilancia y detección de contagios".

MSF tiene desplegados a más de 2.800 trabajadores en la respuesta y gestiona nueve centros de tratamiento de ébola y varias áreas de aislamiento en las provincias de Ituri, Kivu del Norte, Kivu del Sur y Tshopo.

"Estamos poniendo todos los esfuerzos para detectar e intentar contener nuevos focos de forma temprana, antes de que se conviertan en grandes brotes", explicó Kergosien, quien reclamó "un aumento significativo del apoyo operativo" de las agencias de Naciones Unidas, incluida la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Este jueves, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África (CDC de África), agencia de salud pública de la Unión Africana (UA), también rechazaron que la epidemia haya alcanzado ya su pico y advirtieron que la transmisión todavía no está controlada.

El brote, declarado oficialmente el pasado 15 de mayo, es el segundo más mortífero y contagioso registrado a nivel mundial, por detrás de la epidemia de África occidental de 2014-2016, que causó unos 11.000 muertos y 28.000 contagios.

La actual epidemia también se propagó a la vecina Uganda, donde la OMS declaró el pasado 26 de agosto el fin del brote, después de contabilizarse 20 contagios confirmados, incluidos 15 importados de la RDC, entre los que hubo dos muertos. EFE

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