El Cairo, 11 sep (EFE).- La organización Médicos Sin Fronteras (MSF) alertó este viernes de que casi todos los centros sanitarios en la ciudad yemení portuaria Moca, en el mar Rojo, han dejado de funcionar y no hay posibilidad de derivar a los pacientes, después de que los rebeldes hutíes tomaran el control de la localidad.

"Casi todos los demás centros sanitarios de la ciudad han dejado de funcionar, en gran parte porque su personal se ha marchado. Actualmente, no hay posibilidad de derivar a los pacientes, ni dentro de la ciudad ni a Aden", indicó la organización en un comunicado.

Moca, una ciudad estratégica en el mar Rojo por su proximidad al estrecho de Bab al Mandeb, quedó bajo control hutí ayer jueves, según anunciaron fuentes militares a EFE.

MSF aseguró que la escalada del conflicto en el Yemen y el rápido avance de los rebeldes en la costa occidental han tenido "un profundo impacto en las actividades" de la organización médica.

Lou Cormack, coordinadora de MSF en Adén, aseguró que sus equipos llevan presentes en Moca y sus alrededores desde 2018, cuya actividad se "centra en mejorar el acceso a la atención sanitaria pediátrica y materna, un salvavidas para muchas mujeres y niños en una zona donde el acceso a dicha atención supone un reto diario".

Alertó de que la "rápida evolución de la situación esta semana ha tenido un gran impacto tanto en las actividades médicas como en las necesidades de la población en los últimos días".

"En cuestión de horas, se evacuaron los hospitales que prestaban servicios de traumatología en la costa occidental, mientras que un gran número de personas huía de Moca hacia el sur y Aden, entre ellas personal sanitario de los hospitales de la ciudad", añadió la nota.

MSF aseguró que su equipo ha permanecido en Moca, pero han tenido que reducir y reorganizar sus actividades y centrarlas en una prioridad inmediata: hacer todo lo posible para mantener en funcionamiento los servicios médicos esenciales del Hospital General.

"Las necesidades médicas ya eran enormes antes de la última escalada de violencia. Ahora son aún mayores", lamentó la coordinadora.

Por último, hizo un llamamiento a que se respete su misión médica y humanitaria para que puedan seguir prestando asistencia.EFE