Un cachorro de lince ibérico muerto en la CM-4115 (EFE)

Un cachorro de lince ibérico (Lynx pardina) ha muerto este domingo tras ser atropellado en la carretera CM-4115, en el entorno de la microrreserva de la laguna de Caracuel, en la provincia de Ciudad Real. El animal fue descubierto por un grupo de ciclistas que hacían una ruta por la vía que une Villamayor de Calatrava y Almodóvar del Campo.

Inmediatamente, los testigos avisaron al servicio de emergencias 112, según ha informado EFE. Momentos más tarde, una patrulla del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) acudió al lugar y retiró el cuerpo del ejemplar. Después lo trasladó al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de El Chaparrillo, donde se realizará el procedimiento correspondiente.

La zona es un área de dispersión de la especie

El atropello ha tenido lugar en un sector donde se avista con frecuencia a esta especie, una microrreserva incluida en el Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) Lagunas Volcánicas del Campo de Calatrava, integrado en la Red Natura 2000. Y es que la zona está considerada como el mayor área de dispersión, lo que aumenta la probabilidad de que se desplacen por distintos corredores naturales y carreteras. Este ha sido el cuarto atropello detectado en los últimos años en la misma carretera.

El nuevo atropello vuelve a situar el foco sobre los riesgos que enfrentan los linces en las carreteras de la provincia de Ciudad Real. De este modo, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha instalado carteles informativos en este tramo de la CM-4115. Así, las señales advierten a los conductores sobre la presencia de fauna y el riesgo de atropello de ejemplares de esta especie protegida.

Un cachorro de lince ibérico muerto en la CM-4115 (EFE)

El lince ibérico se aleja progresivamente del ‘peligro crítico de extinción’

La situación del lince ibérico en España ha experimentado una notable y esperanzadora recuperación en los últimos años, alejándose de forma progresiva del peligro crítico de extinción para situarse actualmente en la categoría de “en peligro de extinción”. Gracias a los esfuerzos coordinados de conservación, la población de este felino en la Península Ibérica se ha duplicado prácticamente desde 2021, alcanzando un total de 2,663 ejemplares en 2025, de los cuales 2,269 residen en territorio español (el 85.2% del total ibérico).

La distribución geográfica del lince en España se estructura a través de 17 núcleos con reproducción activa. Castilla-La Mancha lidera el censo nacional con 1,051 linces (39.5% de la población ibérica), impulsada por áreas de gran relevancia como los Montes de Toledo. Le sigue de cerca Andalucía con 885 individuos (33.2%), donde destaca el núcleo histórico de Sierra Morena Oriental y el de Doñana-Aljarafe. Por su parte, Extremadura cuenta con una consolidada presencia de 302 linces (11.3%), principalmente en el valle del río Matachel. Además, la reintroducción ha alcanzado nuevas regiones, registrándose 19 ejemplares en la Región de Murcia, 11 en Castilla y León y un lince asentado de manera solitaria en la Comunidad de Madrid.

La viabilidad del lince en España queda demostrada con el registro de 468 hembras reproductoras o territoriales y el nacimiento de 823 cachorros en 2025. No obstante, la especie todavía enfrenta amenazas críticas para su supervivencia a largo plazo, como la destrucción de su hábitat, la escasez de conejos (su alimento base) y la mortalidad causada por la actividad humana. Durante 2025, se registraron muertes significativas en comunidades autónomas como Castilla-La Mancha (110 bajas) y Andalucía (97 bajas), siendo los atropellos en carreteras la principal causa de mortalidad, sumando el 77.7% de los fallecimientos en la península.