Sevilla, 2 sep (EFE).- José Ignacio Navarro, director deportivo del Sevilla, hizo este miércoles un "balance positivo" del mercado estival que terminó anoche, en el que el club completó "un total de once entradas, diez salidas y siete terminaciones de contrato" y ha "rejuvenecido a la plantilla en casi cuatro años".
En la rueda de prensa explicativa del periodo de fichajes, Navarro señaló que ha "buscado esa hoja de ruta trazada" consistente en la "sostenibilidad tanto económica como deportiva" para lo que ha debido "generar límite de coste de plantilla a través de ventas" por las que club ha ingresado "más de 40 millones".
Así, el técnico sevillano cree que es "totalmente comprensible" el enfado de Luis García Plaza en la víspera del partido contra el Atlético porque asume que "el gran problema de LaLiga" es que "no es fácil hacerse una idea con unos jugadores y apostar por la cantera" al inicio para "en la segunda o tercera jornada, tener que cambiar".
La molestia de García Plaza la generó el traspaso de Joaquín 'Oso' Martínez al Estrasburgo francés pero Navarro destacó que el jugador hispano-argentino "fue muy honesto" porque se trabajaba "en su renovación de meses atrás" pero "tenía sólo diez meses de contrato por delante y sus agentes comunicaron que sería difícil" prolongar el contrato "porque tenía propuestas salariales mucho mayores: él dijo que saldría dejando un traspaso", lo que "es de agradecer", señaló.
El Sevilla afrontó "el último día de mercado tras haber dejado cerradas dos incorporaciones" en la víspera, las de Lucas Stassin y Félix Correia pero tenía "una última posición por cubrir si se ponía una opción a tiro", la de mediocentro, y logró la cesión del francés Youssouf Fofana por quien decidió "ponerlo todo".
Para Navarro, los fichajes de Stassin y Correia también le procuran satisfacción, ya que el primero "era pretendido por muchos clubes importantes", mientras que al segundo lo "seguía desde hace algunos años" y se presentó como "una oportunidad de mercado" al determinar el Lille su salida.
El extremo suizo Rubén Vargas, que permanece en el plantel sevillista tras su frustrada venta al Olympiakos, es para el director deportivo "uno de los jugadores llamados a llevar la bandera del equipo" y está "orgulloso de que esté aquí" después de que "no se diera su venta" porque el comprador "no llegaba a lo que" se considera "su valor de mercado". EFE
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